'Soy veterana y esposa de un militar; a Estados Unidos no le importa quienes sirvieron al país'

hace 1 semana 16

Tras años dedicados al servicio y a su familia, una veterana y esposa de un militar vio cómo su estabilidad laboral se desvanecía de forma inesperada, dejándola con incertidumbre y cuestionando el apoyo que Estados Unidos brinda a quienes han servido al país.

Kira Carrigan, veterana y esposa de un infante de marina, compartió a través de Business Insider que el gobierno federal la despidió en febrero, La mujer de 36 años, relató que su recorte ocurrió tras solo dos meses en su puesto como especialista en Recursos Humanos en la Oficina de Gestión de Personal (OPM, por sus siglas en inglés). La noticia le fue comunicada en una videollamada masiva que dejó a los empleados en período de prueba sin trabajo.

"Ni siquiera me evaluaron para decir que mi rendimiento fue bajo", explicó Carrigan, quien aseguró que había trabajado arduamente para conseguir ese empleo. La noticia la dejó devastada y con pocas opciones laborales debido a la inminente mudanza de su familia a California en junio.

En su relato, manifestó que no siente que Estados Unidos valore correctamente el servicio al país que brindaron: "Mi esposo y yo siempre pensamos que había una valoración general sobre los militares y sus familias. Ahora, eso se siente un poco falso".

Kira Carrigan

Kira Carrigan es veterana y su esposo trabaja en la Marina. Foto:Facebook: Kira Carrigan

La mujer fue despedida por la política de recortes del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos

Kira Carrigan relató para Business Insider que el despido de la Oficina de Gestión de Personal ocurrió durante la política de recorte de empleos impulsada por el presidente Donald Trump, quien defiende que estas medidas son necesarias para "salvar al país".

Carrigan se alistó en la Infantería de Marina tras el atentado del 11-S y sirvió hasta 2010. Durante sus años de servicio activo conoció a su esposo, quien sigue en la Marina. Sus vidas han estado marcadas por constantes traslados a distintas ciudades como Carolina del Norte, Virginia y Nueva Orleans.

Luego de algunos años enfocada en criar a sus hijos y finalizar sus estudios, Carrigan decidió reincorporarse al mercado laboral en 2024. Encontró en el gobierno federal una alternativa que parecía estable y comprensiva con las necesidades de las familias militares. Su experiencia, sin embargo, fue decepcionante. "Sé que solo era un trabajo, pero me esforcé mucho para conseguirlo", afirmó Carrigan, quien teme que su esposo se jubile el próximo año y su familia enfrente dificultades económicas. 

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