Revelaron un rollo fotográfico perdido hace 50 años y descubrieron la verdad sobre el monstruo del Lago Ness

hace 18 horas 35

La leyenda del monstruo del Lago Ness, conocido popularmente como "Nessie", ha fascinado a miles de personas durante décadas, alimentando tanto la imaginación popular como diversas producciones cinematográficas, como 'Mi mascota es un monstruo' (2007) y 'El secreto del Lago Nes's (2008). Sin embargo, más allá del misterio que rodea a esta supuesta criatura, muchos científicos han dedicado gran parte de su carrera a buscar pruebas definitivas sobre su existencia. Recientemente, un descubrimiento realizado por un equipo de científicos ha arrojado luz sobre algunas de las teorías más populares relacionadas con este enigma.

Un equipo del Centro Nacional de Oceanografía (NOC) encontró una antigua cámara trampa a una profundidad de 180 metros en el Lago Ness, mientras realizaban pruebas con un sumergible robótico. 

La cámara, según los expertos, fue instalada en la década de 1970 por el profesor Roy Mackal, de la Universidad de Chicago, como parte de una de las numerosas expediciones destinadas a obtener imágenes de la presunta criatura. A pesar de haber permanecido más de 50 años sumergida, el dispositivo se encontraba en excelente estado gracias a su carcasa impermeable, lo que permitió a los científicos revelar la película que contenía.

La leyenda del monstruo del Lago Ness ha fascinado a miles de personas por décadas. Foto:iStock

Al procesar las imágenes, los investigadores esperaban encontrar pruebas de la existencia de Nessie, pero lo que descubrieron fue algo diferente. Las fotografías, tomadas en un entorno subacuático, mostraban formaciones naturales del fondo del lago y sombras que, bajo ciertas condiciones de luz y movimiento, podrían haber sido interpretadas erróneamente como la silueta de un ser vivo. Este hallazgo sugiere que muchas de las apariciones previas del monstruo podrían haberse originado a partir de ilusiones ópticas causadas por la disposición geológica del lecho lacustre.

La foto más famosa del supuesto monstruo, tomada en 1934, había sido considerada durante años como la prueba más concluyente de su existencia. Sin embargo, en 1994, antes de su muerte, una de las personas involucradas en esa famosa imagen confesó que se trataba de un fraude. En este contexto, el descubrimiento de la cámara trampa y las fotografías obtenidas refuerzan la idea de que las pruebas visuales de Nessie fueron malinterpretaciones o manipulaciones.

Adrian Shine, fundador del Proyecto Loch Ness en la década de 1970 y experto en la historia de las investigaciones sobre el monstruo, jugó un papel fundamental en la identificación de la cámara. Según Shine, el dispositivo era uno de los seis que se instalaron en el lago en aquella época, con el fin de captar imágenes de cualquier movimiento en el agua. Los dispositivos funcionaban con un mecanismo simple pero eficaz: al ser tocado un sedal, la cámara tomaba cuatro fotografías con flash, intentando capturar cualquier señal de movimiento en las profundidades del lago.

El descubrimiento de esta cámara trampa no solo resolvió el misterio sobre su paradero, sino que también puso en duda muchas de las pruebas visuales que surgieron en los años 90 acerca de la existencia de "Nessie". De acuerdo con Shine, el uso de cámaras de este tipo fue parte de un esfuerzo más amplio por obtener evidencia científica sobre la criatura, pero, como revelaron las imágenes recuperadas, esas pruebas no mostraron ningún indicio de una criatura desconocida.

Mientras tanto, la investigación sobre el Lago Ness continúa. Sam Smith, miembro del grupo de sistemas robóticos autónomos del NOC, destacó la importancia de estudiar el lago desde un enfoque tecnológico avanzado. Según Smith, la profundidad del Lago Ness, que alcanza los 230 metros, lo convierte en un entorno ideal para probar equipamiento submarino. Esto sugiere que, con la tecnología actual, podría resolverse finalmente el misterio de la criatura descrita en tantas leyendas locales.

Aunque el enigma sobre el monstruo del Lago Ness puede no haberse resuelto por completo, el descubrimiento de la cámara trampa y las fotografías reveladas han dejado claro que muchas de las historias y pruebas anteriores probablemente estuvieron basadas en errores de interpretación o en manipulaciones deliberadas. La ciencia sigue avanzando y, con ella, las posibilidades de entender mejor este fascinante fenómeno.

La Nación (Argentina) / GDA

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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación (GDA) y contó con la revisión de un periodista y un editor.

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