La reglamentación de la reforma pensional o Ley 2381 del 2024 sigue su marcha, aunque no a la velocidad con que muchos de los actores del sistema quisieran, pues faltan temas cruciales por abordar y el tiempo que resta para que esa nueva normativa entre en vigencia está a menos de tres meses, 1.° de julio del 2025.
Desde Asofondos advierten que no solo hay incertidumbre frente a los temas que faltan por reglamentar, que son varios, sino también respecto a la decisión que pueda tomar la Corte Constitucional frente a dicha reforma, igual las entidades siguen trabajando para estar listas al momento en que la ley entre en vigor.
Precisamente sobre esos avances y lo que será la puesta en marcha de dicha reforma, EL TIEMPO conversó con Andrés Mauricio Velasco, presidente de Asofondos, gremio que reúne este jueves y viernes en Cartagena a expertos (nacionales y extranjeros), para analizar sobre cómo avanza la implementación de la Ley y los posibles escenarios y efectos de las decisiones de la Corte Constitucional, así como los desafíos que se plantean en torno al mercado laboral actual, a las inversiones en tiempos de cambio, la coyuntura geopolítica y de la economía global, entre otros temas.
A tres meses de que entre en vigor la reforma pensional, ni la Corte Constitucional se pronuncia ni el Gobierno apura su reglamentación, ¿dónde están esos cuellos de botella que impiden avanzar?
La reforma genera cambios profundos en el sistema, y los desafíos para implementarlos son gigantes. Las administradoras han invertido millones de dólares y muchas horas/hombre para que todo funcione sin traumatismos a partir del 1.º de julio. Nosotros no tenemos opción distinta a la de esperar a que se resuelva la incertidumbre alrededor de la Corte: tenemos que estar listos en caso de que la Ley entre en vigor. Además, hay decretos reglamentarios que no han sido expedidos o no están en firme, pero aun así nosotros debemos seguir avanzando. En estos casos corremos el riesgo de que el decreto salga en una dirección diferente y haya que ajustar las preparaciones operativas.
¿Cuál es el ambiente hoy en las mesas técnicas que se realizan con el Gobierno para discutir esa reglamentación?
Hay disposición al diálogo. Asofondos no hace parte de las mesas de regulación, sin embargo, las administradoras (AFP) y la asociación han jugado un rol activo presentando propuestas según nuestro entendimiento de la mejor forma de poner en práctica la ley aprobada, siempre pensando en los afiliados y en nuestra responsabilidad fiduciaria con los recursos de cerca de 20 millones de trabajadores.
¿Cuáles son esos temas que requieren un espacio de discusión y no se han tocado aún?
Hay varios importantes todavía por definirse, algunos ejemplos son el seguro previsional, la equivalencia de semanas, la consolidación de la pensión, todo lo relacionado con las cuentas generacionales y las licencias modulares para que las AFP ofrezcan nuevos productos de ahorro de largo plazo. Hay muchos otros e interfaces entre sistemas y actores que deben también definirse. Los espacios de interacción han sido creados y están funcionando en la mesa de seguimiento operativo con el Gobierno.
En 2024, ahorro pensional de unos 20 millones de colombianos en las AFP superó los $ 464 billones. Foto:Andrea Moreno. ELTIEMPO
Una de las preocupaciones de Asofondos son los cambios en las comisiones para las AFP, ¿se dejarán como lo planteó el Gobierno?
Nosotros hemos manifestado que es fundamental garantizar una estructura de costos que permita a las AFP seguir ofreciendo un servicio de calidad en la gestión del ahorro de cerca de 20 millones de trabajadores. La ley definió las comisiones con las que quedaba el nuevo sistema, que la reglamentación por cierto disminuyó. Como quedan las cosas, los ingresos de las administradoras caerán, al tiempo que el sistema nos demanda más inversiones y servicios. Haremos más con menos, lo cual implica ajustes importantes. Nuestra actividad deberá evolucionar para adaptarnos al nuevo sistema y buscar las oportunidades para ofrecer nuevos vehículos de ahorro para acompañar a los trabajadores a formar una mejor pensión.
Eso supone un duro golpe para los fondos, ¿qué puede pasar con estas entidades y con las que quieran en el futuro entrar a este mercado?
Las menores comisiones pueden hacer difícil la entrada de nuevos actores. Los márgenes en la industria de administración de fondos de pensiones ya eran reducidos antes de la reforma. Este era y seguirá siendo un sistema regulado en competencia, y, si bien la participación de nuevos actores siempre será bienvenida, estos deberán ser muy eficientes e innovadores para adaptarse al mercado. En el mediano plazo, el reto está en aprovechar las oportunidades que abre la reforma para ofrecer nuevos productos de ahorro para complementar la pensión de los trabajadores.
Positiva Seguros es la primera entidad estatal en obtener licencia para operar como Accai. Foto:Positiva Seguros
¿Qué tanto se ha avanzado en el tema de los fondos generacionales y el Fondo de Ahorro a cargo del Banco de la República?
Aún hay incertidumbre sobre los detalles de la administración de estos fondos. Ya se conoce un borrador de decreto sobre el fondo de ahorro, pero los detalles sobre el manejo de las inversiones, así como la de los fondos generacionales aún está por conocerse. Los proyectos reglamentarios proponen que se dé el tiempo necesario para que todas las entidades se preparen bien para manejar el Fondo de Ahorro. De igual forma, se propone que los recursos que se ahorrarán deben administrarse temporalmente por las AFP en cuentas independientes, para estar listos a enviarlas con sus rendimientos al Fondo de Ahorro cuando este se conforme por el Banco de la República.
¿Cree que Colpensiones sí estará administrativa y tecnológicamente preparada para asumir toda la carga que se le viene con la Ley 2381?
Es una pregunta para Colpensiones cuya actividad será complementaria a la nuestra en el nuevo sistema, por lo que está en nuestro mejor interés que sea exitosa en asumir toda la carga de la mejor manera. La entidad tendrá que procesar un volumen masivo de nuevas afiliaciones y administrar recursos en una escala mucho mayor.
¿Sienten que la competencia con Colpensiones será equilibrada?
Con la Ley 100 la competencia es desequilibrada, los pensionados de Colpensiones reciben un subsidio del Gobierno de cerca del ciento por ciento de su ahorro con rendimientos. La reforma cambia las cosas, todos los colombianos estaremos afiliados a Colpensiones para la parte básica del pilar contributivo, y las administradoras ofrecerán el componente complementario para las cotizaciones por encima de 2,3 salarios mínimos con la licencia Accai (Administradora del Componente Complementario de Ahorro Individual). Será muy importante que la reglamentación precise las reglas del juego sobre la competencia de Colpensiones en el segmento complementario, con el resto de las Accai.
La reforma pensional no amplía la cobertura de trabajadores para pensjonarse. Foto:Carlos Arturo García M.
Al no solucionarse todos los problemas del modelo actual ¿será necesaria una nueva reforma pensional?
Las tres dimensiones (equidad, cobertura y sostenibilidad) son una buena forma de evaluar cómo salió la reforma. La ley avanza, al menos parcialmente, en el tema de la equidad. Los subsidios a las pensiones altas se reducen de 25 salarios mínimos a 2,3 salarios mínimos. Pero en materia de sostenibilidad la situación se agrava.
La reforma es muy generosa con la transición, la prestación anticipada, la reducción de semanas, las condiciones preferenciales para poblaciones elegibles. Adicional a esto, la responsabilidad de la Nación crece con el sistema de pilares porque asume todas las pensiones por debajo de 2,3 salarios mínimos. Todo lo anterior implica que el pasivo pensional crece del ciento por ciento del PIB antes de la reforma al 160 por ciento después de esta. Es una cuenta que la reforma le pasa a las generaciones futuras, que tendrán que encontrar los recursos para cumplir con esa obligación.
Ahora, se ha dicho que la reforma mejora la cobertura, pero se están confundiendo las transferencias sociales o los subsidios del gobierno, con una pensión. Los programas del Gobierno dependen del Presupuesto General de la Nación, han existido desde hace muchos años y la reforma promete ampliarlos. Los pilares solidario y semicontributivo prometen aumentar la cobertura de los programas sociales, pero no implican aumento en la cobertura pensional.
Para lograr cambios reales en cobertura pensional es necesario solucionar los problemas del mercado laboral: aumentar la participación de algunos grupos clave, como las mujeres, los campesinos y los jóvenes; reducir el desempleo estructural que oscila entre el 10 y 12 por ciento y la informalidad. Solo de esta forma, y aumentando de forma determinada el ahorro, se logrará elevar el porcentaje de adultos mayores con posibilidad de pensionarse.
Aumento de la edad y tasa de reemplazo ¿tendrán que incluirse sí o sí en una próxima reforma?
Sin duda, son temas ineludibles en cualquier reforma estructural del sistema pensional. Aunque políticamente impopulares, en algún momento tendrán que abordarse para garantizar la sostenibilidad y avanzar más en la equidad del sistema. La demografía y la realidad fiscal del país obligarán a replantear estos aspectos más temprano que tarde.