Sedentarismo cognitivo: qué pasa cuando dejamos que la IA piense todo por nosotros, esto dicen los expertos

hace 5 días 99

El auge de la inteligencia artificial generativa (GenAI) ha popularizado herramientas que facilitan tareas cotidianas como redactar textos, traducir idiomas o planificar itinerarios. Este fenómeno genera una pregunta clave: ¿dependemos tanto de estas tecnologías que podríamos estar fomentando un "sedentarismo intelectual"?

Tal inquietud recuerda el denominado "efecto Google", que define la tendencia humana a olvidar información accesible en línea o almacenada en dispositivos móviles, debido a la facilidad para consultarla. Ejemplos comunes incluyen números telefónicos, fechas de cumpleaños o rutas habituales que ahora se delegan al GPS.

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Estudio revela que la IA mejora resultados inmediatos, pero limita la creatividad a largo plazo. Foto:iStock

Un estudio realizado en 2024 por la Universidad de Toronto ofrece datos concretos sobre este fenómeno. Los investigadores comprobaron que, si bien usar grandes modelos lingüísticos como GPT-4o mejora inicialmente la generación rápida de ideas, reduce posteriormente la capacidad para pensar de manera creativa e independiente.

Durante la investigación, dividieron a los participantes en dos grupos. Uno usó GPT-4o para formarse, mientras que el otro trabajó sin inteligencia artificial. En una fase inicial, el primer grupo generó más ideas en menos tiempo, pero posteriormente, al enfrentar tareas de manera autónoma, los que habían trabajado sin IA mostraron mejores resultados creativos y soluciones más innovadoras.

El equipo atribuye estos resultados al llamado efecto homogeneizador de las ideas generadas por la IA, advirtiendo la importancia de un diseño cuidadoso de estas tecnologías. Estudios complementarios revelan efectos similares en estudiantes que se apoyan en IA para exámenes prácticos, mostrando resultados inferiores en pruebas reales.

Expertos presentan posiciones encontradas frente a esta realidad. Alejandro Guillermo Andersson, neurólogo del Instituto de Neurología Buenos Aires, considera positiva la influencia de la IA siempre que se utilice de manera consciente y crítica: "La GenAI puede liberar recursos cognitivos que podemos destinar a actividades creativas y analíticas (...) Sin embargo, el riesgo existe si la dependencia de estas herramientas se vuelve pasiva y reemplaza el esfuerzo intelectual en lugar de complementarlo".

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Uso excesivo de GenAI genera comodidad mental y pasividad intelectual. Foto:iStock

Por el contrario, el sociólogo y científico de datos Pedro Orden advierte sobre el riesgo real del sedentarismo cognitivo. La delegación sistemática de actividades intelectuales en herramientas tecnológicas podría afectar negativamente nuestro desarrollo cerebral, según explica. Orden menciona investigaciones como la de Lindy Birkel (2017), que demostraron cómo el uso frecuente del GPS puede reducir neuronas en el hipocampo, región clave para la memoria espacial.

Brenda Gottelli, psicóloga e investigadora de la Universidad de Morón, coincide en que la dependencia excesiva a estas tecnologías podría fomentar una mentalidad pasiva y reducir las capacidades críticas y creativas. La experta sostiene que usar demasiado ChatGPT o herramientas similares lleva a la comodidad mental y disminuye la motivación para el esfuerzo intelectual.

Ambos expertos subrayan además el riesgo creciente de la desinformación. Orden señala la posibilidad de una "weaponización" o uso malintencionado de la IA para desinformar masivamente o vigilar de manera intrusiva. Gottelli añade que esta dependencia podría amplificar riesgos sociales debido a la reducción del pensamiento crítico y reflexivo.

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El auge de la inteligencia artificial podría fomentar el sedentarismo cognitivo. Foto:iStock

La clave, según los especialistas, está en el uso equilibrado de la GenAI. Gottelli menciona su potencial para mejorar el aprendizaje y automatizar tareas rutinarias, liberando tiempo para esfuerzos cognitivos superiores. Orden destaca la capacidad de la IA para facilitar el acceso al conocimiento y fomentar la comunicación intercultural, aunque insiste en la vigilancia frente al riesgo de desplazamiento laboral o abuso tecnológico.

Finalmente, Andersson recomienda fomentar hábitos que fortalezcan nuestras habilidades cognitivas, alternando el uso de IA con actividades analógicas, escritura manual y pensamiento crítico autónomo. "Supervisar y controlar finalmente siempre las conclusiones generadas por la GenIA, evaluando su precisión y relevancia antes de aplicarlas es esencial", concluye.

Por esta razón, invitan a cultivar espacios de desconexión tecnológica que promuevan relaciones interpersonales y desarrollo cognitivo equilibrado.

Débora Slotnisky

La Nación (Argentina) /GDA

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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de La Nación (GDA) y contó con la revisión de un periodista y un editor.

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