¿Por qué la política de máxima presión de Trump contra Maduro puede poner en jaque a Colombia y la región?

hace 19 horas 68

En los supermercados de Caracas, la gente está apurada por gastar sus bolívares. No porque abunden sino por el temor de que las nuevas medidas de Donald Trump en contra de Venezuela aceleren de nuevo la inflación y reaviven la crisis económica de la que el país apenas comenzaba a salir.

“Si usted va a pagar en dólares, puede darme el billete y yo pago en bolívares”, le dice una señora a una joven que está a punto de pagar sus compras. Aunque ninguna se conoce, la transacción se concreta.

Este es uno de los mecanismos que han empezado a emplear algunos ciudadanos en Venezuela debido a varios factores. 

El primero es que al obtener bolívares -que se depreció 30 por ciento en lo que va de año-, se hace a la tasa impuesta por el Banco Central de Venezuela, que es de 69,77 bolívares por dólar, pero en el mercado negro este se ubica en 100 bolívares por dólar.

Y, como los comercios están obligados a fijar su tasa al del Banco Central, si una persona logra comprar dólares a esa tasa, “no pierde tanto”. El reto es conseguir quién venda o cambie los dólares a precio oficial.

“Si se van las petroleras, si se dan todas las sanciones de Trump, volveremos a los peores años de la crisis, tenemos que comprar aunque sea unos pocos dólares”, narró una de las personas involucradas en la transacción antes descrita.

Donald Trump

Donald Trump Foto:Getty Images via AFP

Precisamente, ese temor es el que los analistas advierten sobre la nueva política de máxima presión por parte de Washington a Caracas. Un escenario que ya enfrentaron en la primera presidencia Trump (2017-2021) los mismos venezolanos, sin que se cumpliera el objetivo principal : sacar a Nicolás Maduro del poder.

¿Qué resultados prevén expertos sobre la política de Trump sobre Venezuela?

La política solo tiene dos resultados: provocar cambios políticos o “castigar simultáneamente al Gobierno y a la población, sin una esperanza real de transformación”, así lo considera Luis Vicente León, director de la firma Datanálisis.

Para León, la experiencia histórica demuestra que cuando las sanciones se prolongan en el tiempo, y Venezuela ya lleva casi una década bajo ellas, su capacidad de generar cambios se diluye.

El analista compara el escenario con un paciente cuyo cuerpo hace resistencia al ataque de los antibióticos. 

“Los gobiernos sancionados terminan adaptándose y trasladando los costos a terceros, generalmente a la población. No es una teoría abstracta; es exactamente lo que ha ocurrido en Cuba, Corea del Norte, Irán y, evidentemente, en Venezuela”.

De ahí que la tensión se eleva por dos razones: la entrada en vigencia de los aranceles del 25 por ciento anunciados por Trump a los países que le compren petróleo a Venezuela y la salida de la petrolera Chevron que, según ha dicho la administración republicana, tiene hasta el 27 de mayo para desmontar operaciones en el vecino país, así como Repsol, Global Oil Terminals, la italiana Eni, la francesa Maurel & Prom y la india Reliance.

Unas operaciones que sin duda contribuyeron a una mejora considerable del país.

Los números de la mejora económica en Venezuela

Fotografía del 30 de octubre del 2024 que muestra vendedores informales de frutas en Caracas (Venezuela). Venezuela se acerca a un 2025 que expertos vislumbran agitado e incierto, con el inicio del próximo sexenio presidencial, tras la cuestionada reelección de Nicolás Maduro, y el cambio de Gobierno de Estados Unidos, con Donald Trump al frente, como dos de los principales eventos que influirán en la economía del país caribeño. EFE/ Miguel Gutierrez

Fotografía del 30 de octubre del 2024. Vendedores informales en Caracas. EFE/ Miguel Gutierrez Foto:EFE

Según el informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo sobre el desempeño macroeconómico de Venezuela, en el tercer trimestre de 2024, hubo un crecimiento en el Producto Interno Bruto (PIB) de 6,1 por ciento respaldado por la recuperación de la actividad petrolera que creció 14,2 por ciento.

A finales de 2022, Estados Unidos entregó licencias petroleras a Venezuela, que pasó de producir unos 400.000 barriles de petróleo diario a el millón que produce hoy.

No obstante, el gobierno de Maduro afirma que está preparado para enfrentar la suspensión de las licencias petroleras.

Si se van las petroleras, si se dan todas las sanciones de Trump, volveremos a los peores años de la crisis, tenemos que comprar aunque sea unos pocos dólares”.

“Estábamos preparados para esta coyuntura y estamos listos para continuar cumpliendo los contratos con estas empresas, en el marco de la Constitución de la República y las leyes venezolanas”, dijo la vicepresidenta Delcy Rodríguez en un comunicado publicado el 30 de marzo.

Para Mariano de Alba, abogado venezolano especialista en geopolítica y derecho internacional, la política exterior de Estados Unidos sobre Venezuela, si bien se decanta hacia un regreso a la máxima presión, a diferencia del primer periodo de Trump, “no se percibe gran expectativa de un cambio político entre los venezolanos y sí preocupación por el previsible deterioro económico y sus consecuencias”.

La pregunta que hay que hacerse es si más allá de estas opciones económicas que tiene  el régimen de Maduro, (...) cuál es la factibilidad de que en estas circunstancias el régimen quiebre políticamente.

Para de Alba, también es notable que la política exterior de Trump no viene acompañada de una estrategia o mensajes claros en favor de la restitución de la democracia. “La prioridad es controlar y desincentivar la migración venezolana y aumentar la seguridad”, escribió en su cuenta de X.

En entrevista con EL TIEMPO, Leopoldo Martínez Nucete, exasesor de Joe Biden en el Departamento de Comercio, señaló que si bien la idea de la asfixia al régimen de Maduro resulta, en principio, atractiva para la oposición venezolana, hay otros intereses que no se están mirando.

“La pregunta que hay que hacerse es si más allá de estas opciones económicas que tiene  el régimen de Maduro, como el mercado negro y el mercado de descuentos con China, cuál es la factibilidad de que en estas circunstancias el régimen quiebre políticamente”, señala Martínez Nucete, quien coincide con los analistas al considerar que los realmente afectados serán los venezolanos.

El ‘preocupante’ repunte de la migración venezolana

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Nicolás Maduro. Foto:AFP

Un reciente Informe Social Venezolano, publicado por un centro de análisis independiente, detalló que en la medición de marzo de 2025, un 46,5 por ciento de los encuestados manifestó querer emigrar de Venezuela, lo que representa un salto de más de 9 puntos porcentuales respecto a junio de 2024, cuando esta cifra se ubicaba en torno al 37 por ciento. Es el nivel más alto desde 2022.

Según el estudio, Colombia está entre los primeros países que los venezolanos consideran para migrar.

El crecimiento de la intención de emigrar coincide con la crisis postelectoral de enero de 2025 tras la posesión de Maduro como presidente

El orden de preferencias según esta encuesta es el siguiente: España 23,4 por ciento, Colombia 15,2 por ciento, Estados Unidos 11,1 por ciento, Chile 8,5 por ciento y Argentina 6,2 por ciento.

Este estudio asegura que el crecimiento de la intención de emigrar coincide con la crisis postelectoral de enero de 2025 tras la posesión de Maduro como presidente del país aunque no mostró pruebas de su victoria.

También se le suma el factor de la persecución contra María Corina Machado, la principal líder de la oposición que vive en la clandestinidad, y las denuncias de desapariciones forzadas que “han reactivado el sentimiento de que la salida del país es la única forma de recuperar control sobre el futuro personal”, se lee en el texto, que recalca que las olas anteriores estuvieron motivadas por el hambre y la hiperinflación.

ANA MARÍA RODRÍGUEZ BRAZÓN 

CORRESPONSAL EL TIEMPO

CARACAS

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