El endeudamiento público colombiano superó por primera vez al privado. Mientras que la deuda del gobierno general fue de 65,7 por ciento del producto interno bruto (PIB) en el 2024, la de los hogares, empresas e instituciones financieras llegó a 58,2 por ciento, algo nunca antes visto.
Así lo reflejan los últimos datos del monitor global de deuda del Instituto de Finanzas Internacionales (IFF), que recoge el equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
Aumenta el financiamiento público y cae el privado. Foto:iStock
“El Gobierno ha podido acaparar gran parte de los recursos para enfrentar la sorpresa bajista en ingresos y así mantener su alto nivel de gasto”, asegura el informe liderado por Camilo Pérez.
Y es que el año pasado los ingresos tributarios cayeron 18,5 billones de pesos en términos nominales respecto al 2023, algo tampoco nunca antes visto, lo que llevó al Gobierno a cerrar el año con un déficit fiscal de 6,8 por ciento del PIB, dato superior al 4,3 por ciento registrado un año antes.
Con el objetivo de mantener las cuentas sostenibles, el Ministerio de Hacienda primero con Ricardo Bonilla al frente y después con su reemplazo Diego Guevara se vio en la necesidad de hacer un recorte de 28,4 billones de pesos en el presupuesto y de proponer una reforma tributaria por 12 billones de pesos para financiar el presupuesto de este 2025. Sin embargo, a principios de este año se anunció un aplazamiento de recursos porque no fue posible pasarla en el Congreso.
Deuda pública se elevó 6 puntos
El equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá también señala que Colombia presentó el mayor aumento de la deuda pública dentro de las grandes economías de América Latina. Esta se elevó 6 puntos del 59,7 por ciento del PIB en el 2023 al 65,7 por ciento del 2024.
Mientras que en Argentina y Chile registraron en el 2024 una reducción anual de su endeudamiento público, en Brasil, Perú y México el aumento fue de 3,9, 0,6 y 5,9 puntos respectivamente.
“El relevante avance se explicó por las fallas en la planificación presupuestal del Gobierno en la medida en que los ingresos se ubicaron cerca de 71 billones de pesos por debajo de lo proyectado en el Presupuesto del 2024. Debido a ello, dadas las altas presiones de gasto de un presupuesto poco flexible, la solución para la Nación fue la mayor emisión de deuda”, señalan los economistas.
Diego Guevara, ministro de Hacienda. Foto:Sergio Acero. EL TIEMPO
Para este 2025, la situación no es más esperanzadora. Según el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf), para poder cumplir la regla fiscal se necesitarán realizar ajustes de por lo menos 46 billones de pesos.
Adicional a ello, el organismo independiente resalta que el pago de intereses previsto en el plan financiero implica que uno de cada tres pesos de recaudo tributario deberá destinarse al pago de la deuda, lo que restaría espacio al gasto social y a la inversión.
“La creciente carga del pago de intereses, el bajo crecimiento económico y la inflexibilidad del gasto público requieren una gestión decidida para asegurar la convergencia de la deuda al ancla (55 por ciento del PIB) en el mediano plazo”, sostuvo.
La semana pasada Fitch Ratings afirmó la calificación de Colombia en BB+, todavía por debajo del grado de inversión que el país perdió en el 2021; sin embargo, rebajó la perspectiva de estable a negativa debido a los desafíos fiscales existentes y a las perspectivas inciertas de medidas correctivas.
En su análisis, la calificadora recalcó que el gobierno colombiano seguiría este año “luchando” por mantener sus objetivos fiscales y la deuda seguiría en aumento. En concreto, pronosticó que llegaría a 62 por ciento del PIB en 2026.
Del otro lado, la deuda de los privados se redujo del 61,8 por ciento del PIB del 2023 al 58,2 por ciento en el 2024, lo que representa un mínimo desde mitad del 2013.
Según los economistas, la deuda privada se ha visto afectada por los altos niveles de incertidumbre económica que han afectado la toma de crédito para ejecutar los diferentes proyectos de inversión. De hecho, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), más de dos terceras partes de la caída de la inversión la explican la incertidumbre local y el restante las altas tasas de interés.
Imágenes de la Bolsa de Valores de Colombia. Foto:Mauricio Moreno
¿Qué problemas trae?
Si bien una situación en la que Gobierno posee una deuda más elevada que la de los privados sugiere una competencia entre los dos por los recursos disponibles en la economía para poder invertir, el equipo de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá asegura que estos últimos no están compitiendo del todo en la medida en que la alta incertidumbre ha desalentado sus decisiones.
“El problema de ello es que el gasto de la Nación se está destinando en mayor cuantía al pago de deuda que a proyectos de inversión. Así, la economía nacional podría estar en riesgo de dominancia fiscal, donde los altos déficits fiscales presionan al alza las tasas de interés y erosionan la confianza, afectando la inversión y los mercados financieros”, manifiestan.