Seis días después de anotarse una victoria en el Congreso con la aprobación de la reforma de la salud en su segundo debate en Cámara, el Gobierno se enfrenta a la posibilidad de la derrota más fuerte en lo que va de la legislatura, incluso por encima del inédito hundimiento del presupuesto: 8 de 14 senadores de la Comisión VII apoyaron la ponencia que hunde la reforma laboral, una de las banderas del presidente Gustavo Petro.
La ponencia, que aún debe ser validada en una votación que sería la siguiente semana, revivió los duros ataques de la Casa de Nariño y el Capitolio.
Reforma laboral, virtualmente hundida en el Congreso Foto:
Ese movimiento, válido en el trámite legislativo, provocó una dura reacción del presidente Gustavo Petro y sus aliados, quienes arremetieron contra el Congreso por la decisión. El mandatario volvió a hablar de una posible ruptura con el Legislativo, tal y como lo hizo cuando las comisiones económicas hundieron el presupuesto del 2025 y la reforma tributaria, en diciembre del año anterior.
“Si la comisión VII hunde las reformas que necesitan los trabajadores y el pueblo de Colombia, habrá una ruptura entre el Congreso y el gobierno. Espero que no cometan tamaña irresponsabilidad con Colombia”, dijo el mandatario en su primera reacción.
Ponencia que pide el archivo de la reforma laboral Foto:Cortesía
Luego, fue subiendo el tono e incluso perfiló al senador Pinto, quien uno de los hombres claves en esa decisión: “Que el pueblo trabajador de Colombia sepa quienes fueron lo que los que lo han traicionado. El senador Pinto ha traicionado al pueblo trabajador de Santander y de Colombia”.
Y también hizo un llamado a sus bases para nuevamente meterle presión de calle al Congreso. “Las calles mostrarán quien es la mayoría”. Ya los sindicatos anunciaron movilizaciones.
El presidente Petro lidera este lunes su tercer consejo de ministros. Foto:Presidencia
“Ante la dictadura del establecimiento que se negó a un acuerdo nacional, la respuesta es democracia real. La democracia es el poder del pueblo. El Presidente convoca al pueblo y está con el poder del pueblo”, añadió en otra publicación. Fue más de una docena de trinos.
La actitud del Presidente ante una decisión en derecho tomada por esos ocho senadores fue cuestionada por varios sectores del Legislativo y Pinto lo responsabilizó si algo les llega a suceder a los parlamentarios.
“Presidente, este mensaje suyo incitando a la violencia contra los senadores de la Comisión VII es de la mayor gravedad. Mi vida y la de mis compañeros usted la ha puesto en peligro. Si algo nos ocurre, usted es el único responsable”, aseveró el senador.
Miguel Ángel Pinto Foto:Senado
Mientras que Efraín Cepeda, presidente del Congreso, anunció que acudirá a la Corte Interamericana de Derechos Humanos ante las amenazas del Presidente al Congreso.
“Es inadmisible que usted esté incitando a la violencia contra el Congreso de la República por una decisión que tomaron los senadores en ejercicio de sus competencias constitucionales. Usted se equivoca si cree que el Congreso de la República se va a dejar arrinconar o someter a sus caprichos. El Congreso representa al pueblo y también tiene como fundamento una elección democrática, no es usted el único que tiene la razón en el país.
Las movidas en la VII contra la reforma laboral
Tras semanas de total hermetismo, este martes 11 de marzo se radicó la ponencia negativa. Era seguro que ese texto tendría las firmas de Honorio Henríquez (Centro Democrático), Alirio Barrera (Centro Democrático), Esperanza Andrade (Partido Conservador), Nadia Blel (Partido Conservador), Berenice Bedoya (ASI) y Miguel Ángel Pinto (Partido Conservador).
Ana Paola Agudelo - Norma Hurtado - Lorena Ríos Foto:Archivo particular
Pero esas seis firmas no eran suficientes para archivar el proyecto. Por eso, era clave contar con el apoyo de Ana Paola Agudelo (Mira) y Lorena Ríos (Justa Libres), votos que estaban cotizados, ya que si ellas se inclinaban por apoyar la ponencia oficial la reforma no estaría en estado crítico.
Desde que el proyecto estaba en plenaria de Cámara, en octubre del año anterior, el entonces ministro del Interior Juan Fernando Cristo se estaba moviendo para buscar los apoyos en la Comisión VII del Senado, que ya había hundido en el pasado la primera reforma de la salud.
En la mira estaban los votos cristianos, la llave de esa célula legislativa. Ríos trabajó con Cristo durante el Gobierno Santos, por lo que los acercamientos iban por buen camino. Incluso, se alcanzó a nombrar a un cercano a la senadora de Colombia Justa Libres en la Dirección de Asuntos Religioso del Ministerio del Interior, pero la decisión de echó para atrás. Si Ríos apoyaba al Gobierno, podría jalar consigo a Agudelo.
El exministro del Interior, Juan Fernando Cristo. Foto:@CristoBustos
Uno de los momentos claves que marcaron la que sería una nueva derrota del Gobierno en el Congreso fue con la radicación de la ponencia positiva. Había un acuerdo para no presentarla hasta que no concluyeran las audiencias públicas, pero este fue violado por el Pacto Histórico, que radicó el texto incluso a las espaldas del mininterior. Ese documento fue respaldado por Wilson Arias (Pacto Histórico), Martha Peralta (Pacto Histórico), Ferney Silva (Pacto Histórico), Omar Restrepo (Comunes).
Pero la salida de Cristo y la llegada de Armando Benedetti al Mininterior llevó a que esos acercamientos quedaran congelados.
Sin embargo, fuetes del Congreso le insistieron a este diario que incluso con Cristo Ríos y Agudelo estaban decididas a no acompañar.
La llegada de Benedetti provocó un cambio de planes
Ante el incierto panorama sobre si los opositores a la reforma contarían con los votos suficientes para hundir el proyecto en su tercer debate, se tomó la decisión de dilatar, teniendo en cuenta que si la ley no se aprueba el 20 de junio se hunde por falta de trámite por ser su segunda legislatura en curso.
El presidente Gustavo Petro y el ministro del Interior, Armando Benedetti. Foto:Cortesía Presidencia.
Sin embargo, la llegada de Armando Benedetti al Ministerio del Interior cambió los planes y los opositores al proyecto decidieron acudir a otra estrategia: votar antes de que el mininterior lograra conseguir los apoyo. Además, el exsenador tenía otro refuerzo en esa misión, ya que el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, también conoce bien el Legislativo. Si esa estrategia no funcionaba, en plenaria acudirían a la dilación.
La fecha clave era este martes. Desde comienzos se año ya se estaba cocinando que Ríos, Bedoya y Agudelo acompañarían el archivo, pero se decidió no anunciarlo públicamente hasta que no terminaran las audiencias públicas.
Esta es una decisión de carácter técnico, no político ya que esta reforma no fomenta el empleo, ni combate la informalidad y no concilia entre el bienestar de los trabajadores y la productividad del país.
Nadia BlelSenadora, presidenta del Partido Conservador
La noche del lunes y la mañana del martes llamadas iban y venían para reconfirmas las posturas de las parlamentarias. La primera en anunciar públicamente fue Bedoya a través de un comunicado. Luego lo hizo Ríos por la misma vía. La estocada final, sin embargo, fue en el momento de la radicación en la Comisión VII, cuando se confirmó que Agudelo también firmaría.
La idea de los ochos senadores era enviar un mensaje de unidad en contra de una reforma que, a su juicio, es dañina para la economía de los colombianos.
Fabián Díaz (Alianza Verde) y Norma Hurtado (‘la U’) radicaron una ponencia alternativa, ya con la decisión de los 8 senadores, estas no serían votadas.
Los pecados de la reforma laboral
Una de las razones que llevó a los ocho senadores a firmar la ponencia negativa es la falta de aval fiscal. Si bien este proyecto no tiene un impacto económico como sí lo tiene la reforma de la salud –que tampoco tiene ese estudio–, este es un requisito fundamental para los trámites legislativos.
La reforma laboral fue aprobada en la Cámara luego de más de 12 sesiones. Foto:Sergio Acero Yate / El Tiempo
La falta de este concepto que emite el Ministerio de Hacienda ha sido una constante en los proyectos del Gobierno. No en vano la Corte Constitucional tumbó la ley que creó el Ministerio de la Igualdad por no contar con este. Cuando esta misma célula legislativa hundió la reforma de la salud, en abril del 2024, también expuso la ausencia del documento.
Precisamente, en la mañana de este martes se llevó a cabo una reunión entre las carteras de Trabajo y Hacienda en la que hablaron de la elaboración de un aval fiscal para la reforma laboral de cara a su tercer debate.
“No se puede avanzar ni aprobar una reforma sin conocer su impacto financiero y que pone en riesgo la sostenibilidad del empleo formal y del aparato productivo del país”, enfatizó Ríos.
De todas formas, si en los próximos días se radica el aval fiscal, esto no significaría un cambio de posturas de los senadores, ya que son varias las alertas.
Nadia Blel, presidenta del Partido Conservador Foto:Prensa Senado
“Esta es una decisión de carácter técnico, no político ya que esta reforma no fomenta el empleo, ni combate la informalidad y no concilia entre el bienestar de los trabajadores y la productividad del país. Esta comisión seguirá actuando con responsabilidad e independencia”, dijo, por su parte, Blel, quien preside esa célula legislativa.
Lo que viene para la reforma laboral: ¿cuándo votarán la ponencia?
Para este miércoles citada la Comisión VII del Senado. Se espera que se anuncie la discusión del proyecto para la siguiente sesión, que ya sería la próxima semana.
El día que Blel decida convocar, se pondrá a consideración primero la ponencia negativa. Cada congresista, y hasta el Gobierno, tendrá su espacio para intervenir y, posteriormente, se votará. Si los ocho mantienen su postura, el proyecto se hundirá.
Pero aquí no acaban las discusiones en esa célula legislativa. Allí se discutirá en dos semanas la reforma de la salud y la laboral fue la antesala de esa discusión. Ya Pinto advirtió que van por esa iniciativa y buscarán tumbarla por inconveniente.
MATEO GARCÍA
Subeditor de Política