Para algunas mujeres, uno de sus accesorios favoritos suelen ser los tacones, pero lo que no saben es que con los años estos pueden comenzar a afectar las rodillas, y más si están llegando a la menopausia. El experto en traumatología Manuel Leyes explicó por qué estos pueden afectar la salud articular.
Algunos no saben que existen diferencias anatómicas y biomecánicas entre las rodillas de las mujeres y de los hombres. Una de las principales diferencias es que las féminas tienen que tener una pelvis más ancha, lo que provoca que sus piernas se angulen hacia afuera, generando un ángulo en la alineación de las rodillas.
“Esta anatomía está asociada con un mayor riesgo de lesiones, como la rotura del ligamento cruzado anterior. Además, en promedio, las mujeres tienen menos masa muscular en las piernas y una mayor laxitud ligamentosa, lo que puede afectar la estabilidad articular. También presentan patrones de movimiento distintos, como una mayor tendencia a la pronación o a la flexión excesiva de las rodillas, lo que también puede influir en el riesgo de lesiones”, explicó Leyes.
Los tacones altos suelen cambiar la alineación natural del cuerpo, lo que altera la postura, el centro de gravedad de las personas, lo que hace que se desplace hacia adelante y esto provoca que la pelvis se incline y las rodillas tienden a flexionarse más de lo normal.
Las mujeres en la menopausia no deberían usar tacones. Foto:iStock
¿Cómo afecta la menopausia a las rodillas?
Esta flexión excesiva pone más presión sobre las articulaciones de la rodilla, puede tener un impacto al caminar, ya que el pie no puede distribuirse de manera uniforme. En el caso de la menopausia, tiene un impacto importante en la salud de las rodillas debido a los cambios hormonales, especialmente en la disminución de estrógenos.
“El estrógeno influye en la salud del cartílago articular, ayudando a mantener su integridad y su capacidad para resistir el desgaste; además, tiene efectos antiinflamatorios y juega un papel clave en el mantenimiento de la masa muscular y de la fuerza ósea”, detalló Leyes.
Además, el experto advirtió que en la menopausia aumenta el riesgo de padecer artrosis de rodilla e inflamación, así como puede aumentar el dolor articular y, aparte, comienza a haber una disminución de la fuerza muscular.
Las tacones pueden afectar las rodillas Foto:iStock
Durante esta etapa de la vida, las mujeres suelen perder peso y densidad ósea, por lo que los huesos se vuelven más frágiles y susceptibles a las fracturas; es por eso que el experto no recomienda usar tacones.
Según Manuel Leyes, las estadísticas indican que las mujeres tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades de sufrir una rotura de ligamentos cruzados anteriores, en comparación con los hombres que practican deportes.
Los tacones pueden ocasionar artrosis en las mujeres. Foto:iStock
“Este riesgo mayor de lesión es debido a una combinación de factores anatómicos, hormonales y biomecánicos. Las fluctuaciones hormonales, especialmente durante la fase ovulatoria, pueden hacer que los ligamentos sean más vulnerables. También influyen los patrones de movimiento, como los aterrizajes con las rodillas más extendidas y juntas, y una menor fuerza muscular en los músculos que estabilizan la rodilla”, concluyó.
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REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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