Aunque es valorada por su belleza ornamental y propiedades medicinales, la corona de Cristo (Euphorbia milii) ha sido señalada por especialistas en decoración y bienestar como una especie que podría generar efectos adversos si no se trata con precaución.
Originaria de Madagascar, esta planta es conocida por sus flores vistosas y tallos espinosos, características que han despertado tanto admiración como advertencias en torno a su uso en espacios interiores.
El Feng Shui la desaconseja por su carga energética
De acuerdo con la revista Architectural Digest de México y Latinoamérica, el Feng Shui —filosofía oriental que busca armonizar los ambientes— clasifica a la corona de Cristo como una planta que “da mala suerte, porque su aspecto espinoso produce tensión y nerviosismo”. En esta perspectiva, sus espinas no solo impactan visualmente, sino que también alteran el flujo energético de los hogares, generando un entorno cargado de estrés o incomodidad.
A pesar de estas advertencias, la planta sigue siendo utilizada en la decoración de interiores. Para quienes deciden conservarla, se recomienda ubicarla en lugares con buena iluminación natural, como ventanas, salones, entradas, cocinas o terrazas, donde pueda recibir entre tres y seis horas de luz solar directa al día. También es necesario evitar las corrientes de aire, sobre todo durante los meses fríos.
Se la conoce por sus propiedades medicinales. Foto:iStock
Efectos tóxicos y precauciones
Más allá de las creencias culturales, la corona de Cristo presenta ciertas contraindicaciones físicas por la toxicidad de su látex, una sustancia blanca y viscosa que excreta cuando se le hacen cortes. En la medicina tradicional, dicho látex se ha empleado para tratar afecciones como verrugas, callos, infecciones fúngicas, acné y heridas superficiales. No obstante, su uso requiere precaución extrema.
El contacto directo con esta sustancia puede provocar irritación en la piel, ojos, boca y garganta. También se le atribuyen efectos como nerviosismo, irritabilidad e incluso hemorragias intestinales si se ingiere. Por esta razón, los expertos recomiendan manipularla siempre con guantes y mantenerla alejada de niños y animales, ya que su consumo puede resultar peligroso para las mascotas.
Puede generar nerviosismo, irritabilidad, daños en boca, garganta y ojos. Foto:iStock
Usos medicinales reconocidos
A pesar de sus riesgos, la página especializada Huertox señala que la planta cuenta con beneficios medicinales relevantes, especialmente en contextos controlados:
- Antimicrobianos: eficaz contra infecciones de piel como hongos o acné.
- Antiinflamatorios: útil para reducir el enrojecimiento y la hinchazón.
- Analgésicos: puede calmar ciertos dolores como los de cabeza.
- Antisépticos y cicatrizantes: acelera la recuperación de heridas menores.
Aun con estas propiedades, los expertos coinciden en que su manipulación debe realizarse bajo asesoría médica o de personas capacitadas, evitando siempre la automedicación con componentes naturales sin el conocimiento adecuado.
En síntesis, aunque la corona de Cristo es una planta atractiva por su apariencia y sus múltiples usos, su toxicidad y las advertencias relacionadas con su influencia energética en el hogar invitan a evaluar cuidadosamente su inclusión en espacios interiores.
AGOSTINA OLGUÍN
Portafolio
Descubra la planta que regula el azúcar en la sangre y potencia la memoria | El Tiempo
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basada en información de Portafolio, y contó con la revisión de una periodista y un editor.