Laura Mahon, de 31 años, creía que sus síntomas estaban relacionados con el embarazo. Todo cambió cuando se dio cuenta que no podía doblar los dedos de los pies y decidió acudir al médico. Allí fue diagnosticada con un tumor cerebral.
"Me dijeron que tenía un tumor cerebral, un glioma, y que probablemente solo me quedaba un año de vida. Estaba desconsolada y preocupada por mí, por mi esposo, Danny, y por nuestra hija, Sienna, que aún no había nacido. Regresamos a casa y nos pusimos a llorar", contó la mujer, en conversación con 'Wales Online'.
A raíz de su diagnóstico, Mahon y su esposo tuvieron que tomar una difícil decisión, ya que iniciar la quimioterapia podía poner en riesgo de la vida de su bebé.
"Fue una decisión difícil: mi vida contra la de mi bebé. Al final, decidimos esperar todo lo posible por el bien de Sienna", explicó.
Laura Mahon tuvo decidir entre su vida y la de su bebé. Foto:Redes sociales
Poco a poco, su condición se agravó. Además, como no podían realizarle una resonancia magnética con contraste, no había forma de saber qué tan agresivo era su cáncer.
A las 27 semanas, comenzó a perder la sensación en su brazo derecho, perdió movilidad de la pierna y tenía dificultades para caminar. No obstante, no podía hacer nada hasta que naciera su bebé.
"Intenté distraerme y mantener una actitud positiva cada día, pero sentía que empeoraba y temía por mi vida. No lo llevamos muy bien; cada día era una tortura. Danny simplemente intentaba mantenerme positiva y me aseguraba que todo estaría bien", indicó.
Sus síntomas se agravaron durante su embarazo. Foto:Redes sociales
Finalmente, a las 30 semanas, los doctores realizaron una cesárea de emergencia y Sienna nació 10 semanas antes de tiempo. Por fin, Laura pudo comenzar su tratamiento.
"Me dijeron que el cáncer cerebral es muy difícil de tratar, sobre todo cuando el tumor es inoperable. Me sometí a quimioterapia y radioterapia, pero nada funcionó. Durante mucho tiempo, supe que llegaría el día en que me dirían que no podían hacer nada más por mí", contó.
El diagnóstico de Mahon fue en 2021, pero en 2024 las cosas empeoraron. A lo largo de tan solo tres días tuvo más de 50 convulsiones y tuvo que ser internada en el hospital.
Dos meses después de este episodio, los doctores le dijeron que ya no tenían más opciones de tratamiento, ya que el tumor había crecido demasiado y la función de su hígado se había deteriorado tanto que la quimioterapia ya no era una opción.
En la actualidad, se dedica a informar a los demás sobre su enfermedad y crear conciencia sobre los tumores cerebrales.
Laura Mahon fue diagnosticada con un glioma. Foto:Redes sociales
¿Cuáles son los síntomas de un glioma?
Un glioma es un tipo de tumor que se origina en las células del cerebro o la médula espinal. Estos son algunos de los síntomas, según la Clínica Mayo:
- Dolor de cabeza.
- Náuseas y vómitos.
- Confusión o deterioro de la función cerebral.
- Pérdida de memoria.
- Cambios de personalidad o irritabilidad.
- Problemas de visión, como visión borrosa, visión doble o pérdida de la visión periférica.
- Dificultad para hablar.
- Convulsiones, especialmente en personas sin convulsiones previas.
Consulte con un profesional de la salud, en caso de presentar señales de alerta. Foto:iStock
Cáncer de cerebro: algunas señales para estar atentos, según los expertos | El Tiempo
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SOFÍA ARIAS MARTÍNEZ
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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