El atleta británico de 23 años, Joe Pritchard, dejó asombrados a miles de seguidores tras completar un desafío sin igual: corrió durante 24 horas seguidas en una cinta, recorriendo 168 kilómetros.
Para poner en perspectiva la magnitud de este esfuerzo, un maratón tiene una distancia de 42,195 kilómetros, lo que implica que el joven corrió el equivalente a cuatro maratones consecutivos.
El reto de Pritchard no solo fue una muestra de su resistencia física, sino también una iniciativa solidaria, ya que su objetivo era recaudar fondos para la Fundación My Name'5 Doddie.
Esta organización benéfica fue fundada por el jugador de rugby escocés Doddie Weir, quien falleció a los 52 años tras luchar contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).
La fundación se dedica a buscar tratamientos innovadores para esta enfermedad. El esfuerzo de Joe logró recaudar una gran suma de dinero destinados a esta noble causa.
Una experiencia difícil, pero satisfactoria
Durante el desafío, Joe estuvo rodeado de amigos y admiradores en el pub The New Inn, en Shrawley, Inglaterra, donde se llevaba a cabo el reto.
A pesar del apoyo constante de los presentes, el británico no pudo evitar describir su experiencia como "una tortura", aunque también destacó lo "increíble" que fue lograr la hazaña.
En los videos compartidos por el atleta en sus redes sociales, quedó claro que el reto no fue sencillo. Además de las dificultades físicas, como las hemorragias nasales y episodios de visión borrosa, Pritchard tuvo que enfrentarse a barreras mentales extremas. Tras la carrera, las secuelas fueron notorias.
Las consecuencias físicas del esfuerzo
Después de finalizar la carrera, Joe relató que, aunque al principio se sintió bien, la situación cambió drásticamente cuando intentó levantarse. "Al principio me sentí bien. Estuve sentado unos 20 minutos y les pregunté a los chicos: '¿Quieren salir a tomar una cerveza?' Pero cuando me levanté supe inmediatamente que estaba jodido, porque no podía apoyar ningún peso en mis piernas y apenas podía moverlas”, dijo.
El dolor se intensificó a tal punto que Pritchard comenzó a sentirse “mal” y “extraño”, llegando a desmayarse. Al despertar, fue llevado a su casa en un estado físico alarmante. "Llegué a casa pálido, 'con aspecto de muerto'", comentó el joven en un video.
La situación no mejoró de inmediato, ya que, tras descansar un poco, volvió a sentirse mareado y desmayó nuevamente, perdiendo el conocimiento.
"De camino al baño, me desmayé otra vez, perdí el conocimiento, mi visión se volvió negra. Pero seguí adelante y logré entrar en la bañera para tomar un baño caliente", relató. Según el propio Joe, este incidente ocurrió debido a que la sangre no fluía correctamente por su cuerpo, aunque tras el baño, comenzó a sentirse mejor. Sin embargo, pasó los siguientes cuatro días en reposo debido a intensos dolores en las rodillas.
Un desafío de familia y solidaridad
Joe y su hermano Alfie, de 26 años, son los fundadores de la marca de ropa deportiva Mile Pie, que dona el 25 % de sus ganancias a causas benéficas. Cada año, ambos emprenden un reto con fines solidarios. En esta ocasión, Joe optó por la cinta de correr para su desafío, ya que considera que "todo el mundo odia correr en la cinta", lo que lo hizo más atractivo.
Aunque inicialmente pensó en correr durante una semana entera para batir un récord, pronto se dio cuenta de la complejidad de su objetivo: "Pensé en intentar correr lo máximo posible en una semana en la cinta para intentar romper el récord, pero eso sería absolutamente ridículo. Decidimos hacerlo durante 24 horas y pronto me di cuenta de lo difícil que sería", confesó.
Pritchard se mostró satisfecho con el resultado de su esfuerzo. "Por eso me sometí a esta tortura durante 24 horas, y es una sensación increíble lograr esta hazaña y recaudar tanto dinero", concluyó.
O Globo (Brasil) / GDA.
El último adiós con inteligencia artificial
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de O Globo (GDA), y contó con la revisión de un periodista y un editor.