En entrevista con EL TIEMPO la representante Alexandra Vásquez habló sobre la aprobación del proyecto de ley que busca erradicar la mutilación genital femenina en Colombia. También, sobre lo que busca lograr la iniciativa que pasará a ser discutida en el Senado.
¿De qué forma el proyecto busca erradicar la mutilación genital?
Lo que nosotros queremos es poder erradicar la mutilación genital femenina desde un enfoque preventivo y de atención por supuesto a las niñas a quienes les practican esto. Tiene una política pública alrededor de los derechos sexuales y reproductivos, una política pública alrededor de la educación y la pedagogía para que tanto las mujeres de las comunidades donde se practica y los hombres de dicha comunidad —que son los que exigen que las niñas estén mutiladas para poder casarse o tener vínculos matrimoniales— se puede erradicar esa práctica de raíz.
Congresistas promotoras de la ley para erradicar la mutilación genital femenina Foto:Prensa Alexandra Vásquez,
¿Cuál es la situación actual de la mutilación genital femenina en las comunidades indígenas de Colombia?
Recordemos que esta práctica no es muy conocida realmente, son ciertas comunidades indígenas las que la practican, en este caso la comunidad Emberá principalmente. Los datos son subregistros, pero se han reportado alrededor de más de 50 mutilaciones genitales femeninas.
¿Cómo se reportan y por qué llegan a este punto?
Porque muchas de las niñas durante el proceso se ven afectadas o llegan a hospitales o algunas de las niñas con síntomas, por ejemplo, de desnutrición o de alguna enfermedad llegan a los hospitales y los médicos identifican que fueron mutiladas. Entonces, no hay unos datos, unos índices y una estadística clara, son subregistros de lo que va ocurriendo y dentro del proyecto de ley queremos que exista un registro real para que se reporten tanto médicos, personal, alrededor de las comunidades y tener un patrón claro y una estadística clara de cuándo o cuántas niñas han pasado por este tipo de prácticas.
Esta iniciativa tiene el apoyo de mujeres indígenas y una de ellas es Francia Elena Giraldo líder del resguardo unificado Río San Juan, en Risaralda, ella me contaba que en su región están los emberá Chamí y Katío y que estos últimos eran los que más practicaban la mutilación y era más difícil entrar al territorio. ¿Ustedes de qué forma planean entrar a esas comunidades a hacer la pedagogía?
Francia Elena Giraldo líder indígena. Foto:Suministrada
Yo creo que el primer paso y el más relevante del proyecto ya se dio: el acercamiento con las comunidades y que sean las mujeres de estas comunidades quienes lideren este proyecto. El acercamiento de ellas y el hecho de que ellas estuvieran liderando esta propuesta, como yo siempre digo, ellas son las líderes, son con quienes se construye el proyecto; nosotras somos las mediadoras, simplemente. Para que esto sea una realidad, creo que ha sido el primer paso que nos permitiría a nosotras poder ingresar a estas culturas y poder cambiar ese paradigma que existe alrededor de la mutilación genital.
¿Cuáles son los argumentos que dan para realizar esta práctica?
Muchos de ellos dicen que se practica la mutilación genital para que las niñas controlen las hormonas y el deseo sexual. Dicen que si no se realiza la mutilación posiblemente el genital, en este caso el clítoris, puede estarse convirtiendo en un pene es parte del imaginario que existe cultural, que creo que es donde podemos estar hablando, donde podemos estar atacando y haciendo ese cambio de paradigma y es a través de la educación y la pedagogía.
También, mencionaba la lideresa que no estaban de acuerdo con el artículo del primer proyecto el del representante Christian Garcés que habla sobre penas para las parteras que realizarán esta práctica. ¿En este sentido cómo quedó el proyecto que fue aprobado en segundo debate?
Nosotras siempre nos opusimos a las penas, siempre estuvimos de acuerdo en que el enfoque tenía que ser preventivo. Es muy difícil pensar en las penas cuando quienes realizan la práctica son las mujeres: las abuelas, las parteras, la vecina. Y es una práctica que se realiza entre mujeres y desde una visión cultural. Entonces, nosotros dijimos que las penas no caben, no tienen un espacio en este proyecto de ley, porque en muchos países del mundo donde se ha penalizado la mutilación genital femenina, como en el caso de Egipto, lo que ha sucedido es que se incrementa la realización clandestina de la práctica y aquellas niñas que tienen problemas, o que durante la práctica sufren infecciones o problemas de salud, no pueden asistir a los centros médicos o hospitales por el temor a que se denuncie a la partera o a la abuela y puedan ser arrestadas. Entonces, la práctica se vuelve mucho más clandestina y pone en mayor riesgo a las niñas de las comunidades. Por eso es que decíamos que el enfoque no puede ser punitivo.
¿Llegaron a un acuerdo?
Logramos un gran acuerdo con el representante Garcés. Él entendió las condiciones y las circunstancias del por qué decíamos no podemos meter cárcel a las mujeres de la comunidad y creo que por eso el proyecto pudo avanzar de la manera que avanzó, fue unánime la votación de la Cámara de Representantes y logrando así que quedara con un enfoque preventivo.
¿De qué forma ustedes han planteado el proyecto para no chocar con las culturas indígenas?
Nosotros dejamos una ley amplia, la normatividad ya viene a establecerse en cabeza de los encargados, en este caso puede ser el Ministerio de Igualdad o la dirección de género del Ministerio del Interior que son quienes también tienen el acercamiento con las comunidades indígenas y que con quien posiblemente la normatividad posterior a la ley pueda estar estableciendo la manera como se va a llegar, de qué forma se va a articular con las comunidades, cómo se van a empoderar las mujeres de la misma comunidad para que pueda obviamente avanzar esta implementación dentro de ellos.
Las mujeres indígenas hicieron parte de este proyecto de ley. Foto:Suministrada
¿Cuál es el trámite que falta para que ya se convierta en ley?
El proyecto ya pasó el segundo debate e ingresaría a Comisión Primera del Senado, ya cuando se organice la ponencia con todos los grandes aportes que hicieron en Cámara. Y de Comisión Primera de Senado ya pasa a plenaria de Senado y a sanción presidencial. Todavía nos queda un poquito de trabajo, pero el avance ha sido muchísimo y creo que Senado no va a decir que no, creo que va a tener un apoyo tan grande como en su momento tuvo la eliminación del matrimonio infantil y las uniones tempranas en Colombia. El Congreso tiene un gran compromiso con las niñas de este país y por supuesto en este momento principalmente con las niñas de las comunidades indígenas.
Y también con las mujeres, porque hoy las plenarias son en conmemoración del Día de la Mujer. ¿Cuáles son esos proyectos claves que se discutirán?
Yo creo que todos. Aquí es muy difícil decir uno, no dejemos uno por fuera. Yo creo que el debate hoy va a ser supremamente importante en Cámara. Hay un proyecto supremamente necesario para el país, por ejemplo, el que está relacionado con las mujeres que se dedican al trabajo doméstico. Hoy sé que el Senado ya aprobó Mujer Rural, que también es algo que se estaba esperando. En este momento también quiero contarles que se aprobó un proyecto que también venimos trabajando con la representante Jennifer y la senadora Sonia Bernal sobre la trata de personas, que sabemos que las mujeres son las que principalmente se ven afectadas por la trata para trabajos sexuales o para trabajos domésticos. Entonces creo que ha sido un gran avance, hoy ha sido un gran día. para las mujeres en el país y que se demuestre el compromiso del Congreso de la República.
En el marco de esta conmemoración se presentaron algunas imágenes en los baños del Congreso en donde denunciaban acoso. ¿Qué se sabe sobre eso? ¿De qué forma se está trabajando dentro del Legislativo para poder prevenir estos casos?
Así se ven los mensajes pintados en los baños del Capitolio. Foto:Redes sociales
Si bien hay una línea de denuncias, creo que hay que volver a colocar los ojos sobre el tema. Las denuncias han sido bastante complejas. Sabemos que siguen los agresores trabajando en el Congreso, que las mujeres, algunas que han denunciado, han sido revictimizadas. No es fácil realizar una denuncia y tener que encontrarse con el denunciado en los pasillos y en el corredor. Espero que ese llamado que hicieron las mujeres en los baños del Congreso pueda activar todas las alarmas posibles y por supuesto nosotras y en este caso desde mi curul estaremos atentas a estas denuncias y al acompañamiento por supuesto de las víctimas.
MARÍA ALEJANDRA GONZÁLEZ DUARTE
Redacción Política