Elon Musk dejará su puesto en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés) a finales de mayo, pero continuará siendo un “amigo y asesor” de la administración Trump, según confirmó el vicepresidente J. D. Vance.
Musk, quien fue una figura central en el DOGE, asumió el cargo con el objetivo de reducir el tamaño de la burocracia gubernamental y mejorar la eficiencia del gasto público, tal como detalló un informe de New York Post.
Sin embargo, su permanencia en el puesto tenía un límite desde el inicio, ya que las regulaciones federales establecen que un empleado especial del gobierno solo puede servir por 130 días consecutivos.
A pesar de los informes de ciertos medios que interpretaron su salida como una señal de distanciamiento entre el empresario y Trump, Vance desmintió esas afirmaciones.
“Por supuesto que seguirá siendo un asesor”, declaró el vicepresidente y agregó que Musk seguirá siendo "un amigo y asesor tanto mío como del presidente".
El último día de Musk al frente del DOGE será el 30 de mayo, exactamente 130 días después de la toma de posesión de Trump. No obstante, Vance aseguró que su salida no marcará el fin del trabajo del departamento. “La labor del DOGE está lejos de haber terminado. El trabajo de Elon tampoco está cerca de terminar”, afirmó el vicepresidente.
El DOGE busca recortar gastos públicos que considere innecesarios. Foto:iStock
El paso de Musk por el DOGE, el organismo de Trump para recortar el gasto público
Durante su gestión en el DOGE, Musk lideró recortes significativos en entidad federales como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, el Departamento de Educación, la Oficina de Protección Financiera del Consumidor y la Administración del Seguro Social.
De acuerdo a New York Post, su enfoque se centró en eliminar gastos considerados innecesarios y en combatir el fraude en diversas áreas del gobierno.