En noviembre de 2024, en un operativo desplegado por las autoridades de Medellín, se dio con la captura de Matías Álvarez Tabares, alias Keiler, uno de los cabecillas del grupo delincuencial organizado La Terraza.
Durante el procedimiento que terminó en la captura de ‘Keiler’, también fueron capturadas 15 personas bajo su mando en La Terraza, incluyendo a alias Colas, quien además de ser su primo, era el coordinador de su operación y por tanto, su mano derecha.
Además, a partir de ese mismo operativo, las autoridades terminaron ocupando nueve bienes inmuebles relacionados con esta organización criminal y más específicamente, de uso frecuente de ‘Keiler’, avaluados en más de $1.200 millones, lo cual afectó significativamente la capacidad económica de la organización, según lo explicaron las autoridades de la ciudad tras su extinción.
Las labores de inteligencia adelantadas por las autoridades de la ciudad de Medellín permitieron establecer que durante sus años en la delincuencia, ‘Keiler’ es uno de los criminales que más escalones ha subido al interior de la estructura de La Terraza.
Fuentes enteradas en la investigación explicaron que ‘Keiler’ inició como jefe de sicarios de este grupo, pero posteriormente ascendió, convirtiéndose en uno de los cabecillas más importantes de la historia de la organización, y contando con el apoyo de Jose Leonardo Muñoz Martinez, alias Douglas, quien otrora fuera líder de La Oficina a la par de La Terraza, y quien desde 2009 está pagando una pena de 32 años de prisión.
Esta no era la primera vez que Keiler era detenido por las autoridades, pues, según lo confirmó el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, este cabecilla cuya trayectoria criminal inició hace más de 20 años, ya había sido capturado en al menos dos oportunidades más.
Según el secretario Villa, una de las capturas se produjo en 2019 durante la primera administración de Federico Gutiérrez al frente de la ciudad de Medellín, cuando este se desplazaba por el barrio Laureles en una lujosa Mercedes Benz GLA 200 de más de 100 millones de pesos. Más específicamente, el 25 de abril de ese año, en el barrio Laureles, por delitos de narcotráfico, extorsión, desplazamiento forzado y homicidio agravado.
En su captura más reciente, el pasado 28 de junio de 2024, cuando fue imputado por los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas en contexto del caso del homicidio de alias Pichigordo anterior cabecilla de La Terraza, ‘Keiler’ logró obtener el beneficio de la detención domiciliaria. Sin embargo, dicha reclusión se tornó en algo diferente a un castigo para Álvarez Tabares.
Tras el crimen ocurrido el 7 de marzo de 2024 contra Édinson Rodolfo Rojas, alias Pichigordo, Matías Álvarez Tabares terminó recluido en una ostentosa residencia de Llanogrande. Una casa finca de la ruralidad de este exclusivo municipio del Oriente Antioqueño, en la que el hombre logró evadir el yugo de la justicia, viviendo con comodidad e incluso, continuando con el control de las operaciones de tráfico de La Terraza.
‘Keiler’ había accedido a esta medida gracias a artificios jurídicos que llevaron a que un juez de control de garantías declarara su procedimiento de captura como ilegal, y por tanto, se le terminó concediendo la posibilidad de cumplir su condena en esta residencia.
A pesar de haber logrado la detención domiciliaria de la cual disfrutó por casi un año, gracias a un nuevo y fortalecido acervo probatorio, un juez de la ciudad imputó, nuevamente, por el delito de concierto para delinquir agravado a ‘Keiler’, que le representaron al cabecilla, que también era quien controlaba ‘El Faraón’, una de las plazas más míticas de la historia de la ciudad de Medellín , y que le representaba más de 20 millones de pesos en ingresos a la estructura.
NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista de Nación, en Medellín.