Ad portas de la presentación de una nueva reforma tributaria para poder recaudar 12 billones de pesos para este 2025, el mismo monto que se tuvo que aplazar del Presupuesto General de la Nación porque estaba desfinanciado, el Gobierno baraja poner un impuesto a las iglesias.
Las iglesias no son contribuyentes del impuesto sobre la renta. Foto:iStock
Hoy en día, las que están reconocidas por el Ministerio del Interior no son contribuyentes del impuesto sobre la renta. Sin embargo, están obligadas a presentar su declaración de ingresos, es decir, sus donaciones, diezmos y ofrendas, entre otros, y su patrimonio, esto es, sus bienes muebles e inmuebles y sus cuentas bancarias, ante la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian).
De no cumplir con esta obligación, pueden verse enfrentadas a multas o sanciones. Por ejemplo, el Estatuto Tributario contempla una sanción del 0,5 por ciento de su patrimonio líquido cuando la declaración se presenta de manera extemporánea.
Esta no es la primera vez que un gobierno ha intentado gravar a las iglesias, que según le dijo a este medio la Dian sí están sujetas a otros tributos indirectos en función de su actividad, como el Impuesto Sobre las Ventas (IVA) cuando desarrollan alguna actividad gravada, los aportes a la seguridad social si tienen trabajadores y algunos impuestos territoriales.
Las iglesias tienen que reportarle a la Dian todos los años sus ingresos y patrimonio. Foto:iStock
“Analizamos propuestas como poner impuestos a las iglesias y a las plataformas digitales”, ha repetido el ministro de Hacienda, Diego Guevara, en las últimas semanas.
¿Cuánto mueven las iglesias?
En la actualidad, hay 2.034 contribuyentes en el Registro Único Tributario (RUT) que reportan como su actividad económica la asociación religiosa.
Además, según conoció este medio, los ingresos brutos de las iglesias aumentaron un 90 por ciento en la última década al pasar de 4,2 billones de pesos en el 2014 a 8,06 billones de pesos en el 2023.
Sin embargo, si se tiene en cuenta la inflación (que en ese lapso fue de 64 por ciento acumulado), el crecimiento de los ingresos en términos reales fue de 17,1 por ciento.
Esto significa que si el Gobierno llegara a colocar una tarifa de renta de 35 por ciento —la que tienen hoy en día las empresas — pagarían al año alrededor de 2,8 billones de pesos menos la deducción de los costos y gastos.
En el caso de que esta tarifa fuera reducida a 30 por ciento, como se piensa incluir en la reforma tributaria, se estaría hablando de una cifra de alrededor de 2,4 billones de pesos, menos las correspondientes deducciones.
Y es que al igual que en el proyecto de ley de financiamiento que se cayó el año pasado en el Congreso, el Gobierno contempla analizar la posibilidad de reducir de manera gradual la tarifa general de renta que pagan hoy en día las empresas. El año pasado la propuesta fue bajarla de manera gradual a 30 por ciento, a excepción de las compañías de petróleo y carbón. Adicional a ello, se buscó que las pequeñas y medianas compañías pagaran solo un 27 por ciento.
Los ingresos brutos que declaran ante la Dian las iglesias son agregados, es decir, incluyen los provenientes de la actividad económica principal y los generados por las demás registradas, por lo que no es posible diferenciar cuáles provienen de los asuntos religiosos y cuáles no.
No obstante, con base en la información de las declaraciones de IVA presentadas, la Dian le dijo a este medio que el 3,7 por ciento de los ingresos brutos que recibieron las iglesias en el 2023 fueron por operaciones gravadas, es decir, las que se desarrollan como negocios diferentes al culto tales como cafeterías y librerías, entre otros. Ese valor, según nuestros propios cálculos, llegaría a 298.570 millones de pesos.
Catedral de Popayán Foto:Cortesía: Pacho Luna
Para el exdirector de la Dian Lisandro Junco, es importante recalcar que las iglesias sí pagan hoy en día impuestos, pues según dice hay más de 14.000 declarantes que tributan por los ingresos que no hacen parte del culto.
Respecto al patrimonio líquido de las iglesias y las confesiones religiosas, este medio también conoció que este pasó de 8 billones de pesos en el 2014 a 20,8 billones de pesos en el 2023, último año reportado, es decir, su incremento ha sido de 105 por ciento.