Viajó a Estados Unidos para donar un riñón y ahora podría enfrentar la deportación

hace 2 días 21

Un ciudadano venezolano que arribó a Estados Unidos en los últimos meses para donar un riñón a su hermano, quien padece de insuficiencia renal, fue detenido por funcionarios de inmigración en marzo. Mientras los médicos advierten que se acaba el tiempo para salvar la vida de su hermano, la comunidad de Chicago organizó protestas para exigir la libertad humanitaria del detenido que ahora corre riesgo de ser deportado.

Desde hace casi un mes permanece detenido José Gregorio González, de 43 años de edad, luego de ser arrestado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) a principios del mes de marzo. De acuerdo a la información compartida por el medio NBC News, González había llegado al país el año pasado para reunirse con su hermano, José Alfredo Pacheco, de 37 años, quien fue diagnosticado con insuficiencia renal terminal en diciembre de 2023. 

Desde su llegada, el ciudadano venezolano se mantuvo cuidando a su hermano menor, con quien comparten la misma madre. La rutina de Pacheco consiste en asistir a un centro tres veces por semana a las 4 A.M. para sesiones de diálisis de cuatro horas.

El pasado 3 de marzo, Pacheco llegó a su casa tras una jornada de diálisis y su hermano lo esperaba con el desayuno listo. Tras comer con su familiar, González salió de su casa y fue abordado por varios agentes del ICE, quienes lo arrestaron y lo llevaron al Centro de Detención del Condado de Clay en Indiana.

Inmigrante detenido

En la imagen aparece Pacheco junto a su hermano González. Foto:Proyecto Resurrección

Los antecedentes del hombre detenido por ICE

Antes de ser detenido por los agentes del ICE, González había solicitado asilo en Estados Unidos, pero no logró pasar con éxito la entrevista de temor creíble, por lo que las autoridades migratorias emitieron una orden de deportación contra él.

A pesar de la emisión de la orden, la justicia le permitió permanecer en el país bajo supervisión del ICE utilizando un monitor GPS en el tobillo para monitorear su actividad. 

Sin antecedentes penales en su historial judicial, González cumplía con todas las órdenes que formaban parte del programa de supervisión, según indicó en diálogo con el medio anteriormente mencionado Tovia Siegel, directora de organización y liderazgo del Departamento de Justicia para Inmigrantes del Proyecto Resurrección.

Mientras el tiempo se agota y la situación de Pacheco se vuelve cada vez más complicada, las preocupaciones se centran también en la posibilidad de que González sea deportado, ya que el gobierno estadounidense reanudó los vuelos de deportación tras la breve suspensión del 8 de marzo.

"Espero poder salir y lograr esa meta de darle mi riñón a mi hermano. Espero que tenga mucha fe y paciencia en que pronto estaremos juntos y haremos el trasplante", declaró González la semana pasada en una entrevista con Telemundo.

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