Carlos Suárez, un experto paracaidista de 52 años, falleció el pasado martes en La Villa de Don Fadrique, Toledo, (España) tras un fatídico accidente ocurrido durante el rodaje de una película.
El paracaídas de Suárez no se abrió como estaba previsto mientras realizaba un salto junto a otros profesionales desde un globo aerostático. La tragedia ocurrió en medio de las maniobras, bajo las estrictas medidas de seguridad que exigen este tipo de actividades.
Un hombre experimentado en deportes extremos
El fallecimiento de Suárez, quien se desempeñaba como asesor en la película 'La fiera', fue profundamente lamentado por las productoras Atresmedia Cine y Mod Producciones.
En un comunicado, ambas compañías calificaron al fallecido como, "un hombre con muchos años de experiencia" y detallaron que las maniobras se realizaban con total cumplimiento de las normas de seguridad. El deceso de Suárez fue calificado como "un fatídico accidente".
El suceso ocurrió alrededor de las 09:15 horas locales, cuando el paracaidista no pudo ser localizado tras aterrizar junto a sus compañeros.
Los servicios del aeródromo notaron su ausencia y lo encontraron sin vida. La Guardia Civil, los bomberos del parque de Villacañas y una UVI móvil acudieron al lugar, pero no pudieron hacer nada por salvarlo.
En el sitio también se encontraba personal sanitario contratado para supervisar el rodaje, mientras que la policía judicial investiga el incidente, manteniendo la hipótesis de que el accidente se debió a la falla del paracaídas.
Un legado de valentía y dedicación al deporte extremo
José Luis Rubayo, presidente de la Federación Madrileña de Montañismo y amigo cercano de Carlos Suárez, recordó al deportista como una persona "con una sonrisa siempre".
Rubayo destacó que Suárez será recordado como "uno de los últimos mohicanos de la montaña" debido a su pasión por los deportes de riesgo y su visión filosófica sobre la montaña, que contrastaba con la comercialización actual del sector. "Lo conocí desde muy pequeño, desde que comenzó en el mundillo de la escalada. Desde el principio ya demostró que era un 'crack'. Carlos era muy buen tipo, era muy buena persona", expresó Rubayo.
El accidente no fue el primero que vivió Suárez en el ámbito del salto BASE, una disciplina de alto riesgo que involucra saltar desde objetos fijos usando un paracaídas.
En 2012, sufrió un grave accidente en Los Galayos, Ávila, cuando un golpe de viento le hizo impactar contra el suelo, rompiéndose la mandíbula y tres costillas. A pesar de ese susto, Suárez continuó con su carrera, aunque Rubayo le había aconsejado abandonar los saltos.
El último salto y su legado
El 23 de febrero, Suárez compartió en su cuenta de Instagram una foto usando su traje con membranas a modo de alas, anunciando su regreso al salto desde aviones para rendir homenaje a amigos fallecidos.
En su publicación escribió: "La razón por la que voy a volver a saltar algunos días de avión y con traje de alas no es otra que hacer un gran homenaje a varios de los amigos que se fueron ya hace unos años. Lo estamos preparando a conciencia para hacerlo bien seguro". Lamentablemente, este retorno al salto culminó en una tragedia.
Suárez dejó una huella imborrable en el mundo del montañismo y los deportes extremos. Entre sus logros más destacados se incluye la conquista de la cara Oeste del Naranjo de Bulnes sin cuerdas, siendo el primer escalador en lograrlo. También escaló 'ochomiles' como el Cho Oyu y fue campeón de escalada deportiva en la categoría de velocidad.
José Luis Rubayo cerró su homenaje a su amigo recordando su eterna sonrisa y su inquebrantable buen carácter: "No es Carlos Suárez. Es Carlitos para todos los que lo conocemos. Carlos Suárez ha formado parte de nuestra vida, toda. Siempre tenía una sonrisa y una palabra amable".
EFE.
Primer hombre que saltó a 25.000 pies de altura sin paracaídas y sobrevivió
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de EFE, y contó con la revisión de un periodista y un editor.