No sobra, pero tampoco falta en Libertadores y Sudamericana (opinión)

hace 19 horas 15

Colombia ha puesto la cara a en Copa Libertadores y Copa Sudamericana por primera vez y ha dejado una certeza: en la competencia internacional no hay campeones morales ni escalas de merecimientos sino única y exclusivamente demostraciones de poder y apología del gasto como único camino seguro hacia los títulos.

Sin entrar en el debate ético sobre ese desequilibrio, que francamente es estéril, queda claro que en el país solo dos equipos parecen tener el traje correcto para la gala indicada: Atlético Nacional y América de Cali. 

Desde el resultado, que en ambos casos fue el esperado, pero también desde la autoridad con la que se impusieron en sus primeras presentaciones, está claro que la aspiración es por ahí.

¿Qué les falta a los demás?

Porque Atlético Bucaramanga tendrá técnico con cartel y experiencia pero no una nómina con capacidad para amenazar a casi nadie. Los dos goles de ventaja que tuvo casi siempre y el 3-3 del final, con un equipo que acabó liquidado en lo físico, son un adelanto de lo que vendrá y es que, salvo un milagro, mirará las definiciones desde la barrera.

Bucaramanga vs. Colo Colo

Bucaramanga vs. Colo Colo Foto:Luis ACosta. AFP

Tampoco Once Caldas puede pretender que con Dayro Moreno y diez más, que alcanza y a veces sobra en el medio local, puede salir a plantarle cara a un excampeón continental como Fluminense, que sufrirá en la previa por la altura pero, cuando suena el pitazo, se come crudo a cualquiera a más de 2.000 metros de altitud. No se engañen, que ya brasileños, argentinos y uruguayos saben de sobra cómo doblarle el brazo a la altitud.

Dayro Moreno

Dayro Moreno, en acción contra Fluminense. Foto:Mauricio Dueñas Castañeda. Efe

La cruda realidad es que los con los equipos de más músculo financiero, que es lo que soporta una nómina con estrellas y no solo buenos prospectos, es con los que Colombia intentará borrar sus últimos amargos años en la escena regional. 

Si quieres un extremo con gol y doble asistencia como Hinestroza o un campeón de Sudamericana que convierte en gol un puñado de barro como Quintero, no esgrimas historia ni corazón ni ganas. Como gemía una estrella deportiva en una vieja película, ¡show me the money!

Atlético Nacional

Atlético Nacional goleó a Nacional de Uruguay. Foto:Jaiver Nieto. EL TIEMPO

Es verdad que nos falta una vida para que un Atlético Nacional de 26 millones de euros le haga sombra a un Palmeiras de 238, pero sin duda acudir a jugadores con experiencia y roce internacional, que no son baratos, es la cuota inicial del éxito continental.

Vienen retos muy duros porque al verde le toca ponerles la cara a Internacional y Bahía y a América le toca medir fuerzas contra Corinthians de Brasil y Huracán de Argentina, ambos por encima en términos de inversión y cotización.

Y es bueno saberse por fin compitiendo con rivales por encima de nuestra capacidad para probarnos, para aprender unas lecciones y desaprender otras y para dejar de creer que ganarse un título da diez años de inmunidad a la crítica o que somos todos enemigos del fútbol colombiano, que tantas veces quedó expuesto en los últimos años de aciagos resultados continentales.

La noticia es que no nos sobra, pero tampoco nos falta para plantar cara en el continente. Después se gana o se pierde, porque es un juego al fin. Pero si se va a competir como Nacional y América en sus estrenos, ¡vamos a todas las guerras! Armados, de inversión y de ambición en dosis iguales. Ganar cuesta y evidentemente solo dos clubes en Colombia son capaces de correr el riesgo.

Opinión

Jenny Gámez

Editora de Futbolred

@JennyGamezA

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