Transcurridos cerca de tres meses del plazo máximo fijado por la norma (13 de diciembre del 2024) para que las entidades financieras, las cooperativas, los fondos de empleados y los bancos digitales, entre otros, pusieran en marcha un sistema que permitiera extender el beneficio de exención del cuatro por 1.000 o Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF) a todas las cuentas de ahorro que tenga una persona, millones de colombianos continúan a la espera de que esto se haga realidad.
En esencia, hoy las personas con una o más cuentas de ahorro en las distintas entidades habilitadas para ofrecer este producto, deben seleccionar una sola para que sobre las transacciones que realice con cargo al dinero que tiene depositado allí no le cobren ese gravamen, cuando lo que dispuso Ley 2277 de 2022 es que ese beneficio debe extenderse a todas las que posea un mismo titular, lo cual debió entrar en operación el 13 de diciembre del 2024.
Sin embargo, la misma norma aclaró que ese beneficio aplica a operaciones hasta por un tope máximo de 350 Unidades de Valor Tributario (UVT), esto es en plata blanca, unos 17,4 millones de pesos, en el número de cuentas que se tenga una sola persona. Hoy el valor de cada UVT es de 49.799pesos.
Precisamente ese es el tema que tiene enredadas a las entidades obligadas a cumplir con esa disposición, pues sus sistemas escogidos tienen que 'hablarse entre sí' para determinar en qué momento una persona, que tenga varias cuentas en distintas entidades (bancos, cooperativas, compañías de financiamiento, entre otras) llegue al tope máximo permitido de transacciones (17,4 millones) para aplicarle el cuatro por 1.000.
"Es un tema puramente tecnológico que no es de fácil de desarrollar, además, la norma no es muy clara en señalar cuál será la entidad encargada de hacer esa liquidación para reportarla a la Dian (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales). Hay poca claridad en ciertos temas y algunos vacíos", comentó una fuente del sector consultada.
Las cuentas
Solo en el sector financiero existen más de 88,2 millones de cuentas de ahorro, de las cuales el 96,4 por ciento son manejadas por los 29 bancos que operan en el mercado, el resto están repartidas entre 15 compañías de financiamiento existentes (CFC), seis corporaciones financieras y cuatro cooperativas financieras, las cuales son vigiladas por la Superintendencia Financiera.
Las billeteras digitales como dale!, Nequi o Daviplata, también serán exentas del cuatro por 1000, siempre y cuando los movimientos de estas y las otras tradicionales que tenga una persona no superen el nuevo tope establecido por la ley.
Pero a ese grupo de establecimientos se unen las 172 cooperativas de ahorro y crédito que hay en el país, y los fondos de empleados, de los cuales solo en la Asociación Nacional de Fondos de Empleados (Analfe), hay afiliados 604, que representan el 82 por ciento de los existentes.
Miller García Perdomo, presidente de Analfe, dijo que los fondos que representa y que manejan cuentas de ahorro ya están listos para aplicar lo dispuesto por la Ley 2277 del 2022 y que luego de un análisis detallado, buscando economías de escala, decidieron acogerse al desarrollo tecnológico de TransUnion.
No obstante, el directivo señaló que hay unos vacíos en la norma que no han permitido que lo dispuesto se aplique, toda vez que "si no están todos los actores del sistema, pues no se puede implementar y en eso estamos", dijo.
Agregó además, que ante los problemas suscitados para la implementación de los beneficios del cuatro por 1.000, ellos se reunieron con funcionarios de la Dian para proponerles que fuera esa entidad la que se hiciera cargo de esa plataforma, pero rechazaron la sugerencia al manifestar que debían ser los privados los responsables de esta.
Proveedores
En medio de todo este proceso están dos proveedores: TransUnión y Passport Fintech, que han venido trabajando en el desarrollo de la aplicación que permita cumplir con lo dispuesto en materia de exención del cuatro por 1.000 en las condiciones que estableció la norma.
Cada uno de los desarrollos de estas compañías, a las que se afiliaran las entidades financieras y cooperativas, tendrán que comunicarse entre sí para consolidar toda la información sobre las transacciones que realicen los usuarios de las cuentas de ahorro de las entidades que están en cada uno de estos dos sistemas.
Hoy las personas solo pueden marcar una cuenta de ahorros para que quede exenta del 4 X 1.000. Foto:Archivo EL TIEMPO
Desde las entidades vigiladas por la Superfinanciera, vienen insistiendo en que están listas para comenzar a aplicar ese beneficio a sus 'cuentaahorristas', para lo cual realizaron millonarias inversiones en adecuaciones tecnológicas y que ya se han hecho las pruebas del caso.
Por el lado de las cooperativas, que hasta diciembre pasado estaban definiendo con cual sistema operar, advierten que igual se han preparado para 'arrancar'; sin embargo, ni en un sector ni en el otro quieren asumir la vocería para señalar cuál es el obstáculo o la razón que tiene frenada la posibilidad de que millones de colombianos puedan eximir sus cuentas de ahorro de la aplicación del cuatro por 1.000, más cuando aseguran estar listos para ello.
La norma no señala quien debe liderar todo este proceso, es otro de los vacíos de la normativa expedida, por eso, nadie quiere tomar la vocería de este proceso, advierten desde el sector financiero, al tiempo que señalan que no hay una fecha para que "esto comience a andar, por lo que las entidades están haciendo lo que dice la Dian, continuar con el esquema que se aplica desde hace años, marcar una sola cuenta para que quede eximida del cuatro por mil, hasta que todas las entidades obligadas a aplicar la Ley 2277del 2022 estén listas para hacerlo", precisaron.
El impuesto
Por años el sector financiero ha solicitado a distintos gobiernos la eliminación del cuatro por 1.000, creado como 2 X 1.000 el 16 de noviembre de 1998 mediante el Decreto 2331, para hacer frente a la crisis bancaria que atravesaba el país a finales del siglo pasado, pero ninguno ha tomado una decisión al respecto dados los ingresos que este le representa a la Nación.
Solo el año pasado a las arcas del Estado ingresaron cerca de 15 billones de pesos por recaudos de dicho gravamen, según estadísticas de la Dian.
El impuesto del cuatro por1.000, también conocido como Gravamen de Movimientos Financieros (GMF), establece que por cada 1.000 pesos en transacciones financieras que realice un individuo, este debe pagar cuatro pesos en impuestos. Este tributo, recolectado por los bancos, se transfiere directamente al Gobierno, con algunas excepciones, sin que las entidades financieras obtengan beneficio alguno del mismo.