Llega al Teatro Mayor la sabiduría del pueblo indígena Kogui de la Sierra Nevada de Santa Marta

hace 5 días 19

El escenario se ilumina de color noche: azul profundo casi negro. Se distinguen, entre sombras, nueve estructuras rocosas ubicadas en una fila horizontal. En el escenario, en medio de la oscuridad, nueve cuerpos entran a escena y se alinean uno a uno con las rocas. Son jóvenes de cabello largo y negro. Su ropa completamente blanca les da un aura única. 

Así inicia la obra 'Gonawindúa: el corazón del mundo', que se presentará este fin de semana en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.

'Gonawindúa' es la forma en que los Kogui nombran en su lengua la cordillera de la Sierra Nevada de Santa Marta. Su pico, el Cristóbal Colón, se alza sobre el mar 5.710 metros. En su cosmogonía la montaña es sagrada. Es quien los protege y provee de todo lo que necesitan para vivir.

José Manuel Sauna Mamatacan fue el elegido por los Mamos de su pueblo para acompañar el proceso de creación de la obra, el cual se llevó a cabo con la compañía de Teatro Cenit. Sauna Mamatacan hace parte de la Organización Gonawindúa Tayrona. Su rol desde hace cinco años es trabajar en la “comunicación intercultural”, es decir, ayudar a general diálogos que incluyan la diversidad cultural del país.

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Nueve jóvenes indígenas de la Sierra Nevada son los protagonistas de la obra. Foto:Ángela Páez Rodríguez

Gonawindúa Tayrona fue creada en 1987. En ella se agrupan los cuatro pueblos indigenas que habitan la Sierra Nevada: los Arhuacos, los Koguis, los Wiwa y los Kankuamo.

La organización tiene cuatro pilares, Sauna Mamatacan lo explica así: “La primera es la recuperación del territorio ancestral, porque perdimos territorios. La segunda es la protección de los sitios sagrados y de los objetos sagrados, por esto de la guaquería. El tercero es la defensa del agua y el mar, porque el agua es la base de la vida, y la cuarta es la gobernabilidad, recuperar o fortalecer nuestro sistema de gobierno”.

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La obra esta basada en la tradición oral del conocimiento ancestral de los pueblos Tayronas. Foto:Ángela Páez Rodríguez

El teatro como forma de expresión intercultural 

La obra, en su composición visual, construye los versos de un poema. Con un juego de luces se personifican el día y la noche, dando así la sensación de transitar muchos días en tan solo una hora, tiempo que dura la obra.

A través de los nueve versos de los cuales se compone la obra, Nube Sandoval y Bernardo Rey, directores del Teatro Cenit, el cual se encuentra ubicado en la Sierra Nevada, logran que se expongan mensajes urgentes como el cuidado del agua y de la tierra, desde la sabiduría de las culturas indígenas.

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Escena donde los artistas realizan una figura que representa la naturaleza. Foto:Laura Juliana López

Por otro lado, Sauna Mamatacan afirma que “el teatro es un concepto nuevo para nosotros, pero tampoco es tan ajeno en nuestro conocimiento, pues dentro de la obra lo que hacemos es nuestra forma de expresión cultural, nuestra manera de actuar”.

Para los pueblos indígenas de la Sierra Nevada esta obra y llegar a Bogotá con ella, es la posibilidad de poner sobre la mesa la construcción real de la interculturalidad. Consideran que en el país mucho se habla de este concepto y, sin embargo, no se logra realmente llevar a cabo procesos que lo permitan.

Por lo tanto, uno de los retos de la creación de la obra fue entablar un diálogo profundo con personas como Nube y Bernardo que no pertenecen a sus comunidades.

La cocreación entre los indígenas Tayronas y el Teatro Cenit

Antes de llegar a la construcción artística que se podrá disfrutar en las funciones del sábado 29 de marzo y el domingo 30, el proceso de cocreación les tomó dos años de trabajo conjunto a los indígenas y el Teatro Cenit.

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Una mujer Tayrona hilvana fibras naturales que posteriormente se usaran para tejer. Foto:Ángela Páez Rodríguez

Nube Sandoval dice que cuando iban terminando su producción ‘Develaciones’, obra teatral cocreada y codirigida por Cenit de la mano con la Comisión de la Verdad Colombiana, conocieron el libro ‘Chicuájala’, el crujido de la madre tierra, un ejercicio sin precedentes que realizó el pueblo Kogui de manera autónoma donde ponen por escrito su memoria viva y conocimiento ancestral que hasta ahora solo se conocía de forma oral.

“Cuando lo leímos nos volteó el cerebro, nos abrió la cabeza, además viviendo en la Sierra. Entonces fue como empezar a preguntarse cuál es la espiritualidad que habita este territorio; como que hemos tenido una educación que nos enseña sobre determinadas espiritualidades, pero nunca sobre la espiritualidad de los pueblos originarios. Esa pregunta y esas inquietudes nos hizo acercarnos a la organización ‘Gonawindúa’ Tayrona”, cuenta Sandoval.

En este proceso de cocreación fueron apoyados por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, así mismo, el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo abre sus puertas para promover esta obra. La boletería está disponible a partir de $25.000 para todo el público. 

ÁNGELA MARÍA PÁEZ RODRÍGUEZ- ESCUELA DE PERIODISMO MULTIMEDIA EL TIEMPO.

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