¿Quiere mejorar su salud, reducir el riesgo de enfermedades y optimizar su metabolismo? La clorofila podría ser lo que tanto buscaba. Este pigmento vegetal, que da a las plantas su característico color verde, tiene un papel esencial en la fotosíntesis, y a su vez ofrece beneficios para la salud humana.
Los estudios reproducidos por el portal citado sugieren que puede actuar como un agente protector contra el desarrollo del cáncer al inhibir la absorción de toxinas cancerígenas en el organismo.
En particular, investigaciones en modelos animales indicaron que el consumo de clorofila podría reducir el crecimiento de tumores, especialmente en cánceres como el de colon, hígado y páncreas. Además, su efecto antioxidante ayuda a combatir el daño celular, lo que es crucial en la prevención del cáncer.
En cuanto a la pérdida de peso, puede desempeñar un papel clave en la regulación del metabolismo de las grasas. Un estudio publicado en 2014 mostró que las personas que consumían suplementos de clorofila experimentaban una reducción en el índice de masa corporal (IMC) y niveles más bajos de colesterol.
Los alimentos que presentan este compuesto son diversos Foto:Getty Images
De acuerdo con el Doctor Jared Meacham, esto sugiere que la clorofila podría influir en la sensación de saciedad y en la regulación del apetito, lo que favorece la pérdida de peso de manera natural.
¿Cuáles son las fuentes naturales de clorofila?
Es importante mencionar que puede obtener clorofila a través del consumo de vegetales de hoja verde como la espinaca, el perejil, la rúcula y el pasto de trigo.
No obstante, debido a que la clorofila en su forma natural puede degradarse durante la digestión, los suplementos de clorofilina (una forma modificada de la clorofila) pueden ser una alternativa más efectiva. Se recomienda una dosis diaria de 100 a 300 mg de clorofilina, dividida en tres tomas.
A pesar de sus beneficios, el consumo de clorofila podría generar efectos secundarios leves, como malestar digestivo, heces de color oscuro o reacciones alérgicas en casos poco frecuentes. Asimismo, no se recomienda su uso sin supervisión médica en mujeres embarazadas o en período de lactancia.