Paul Fletcher, un británico de 59 años, recibió un diagnóstico de cáncer cerebral avanzado tras experimentar síntomas por un corto periodo.
En menos de 24 horas desde que notó los primeros signos, los médicos le informaron que padecía la enfermedad.
Un inicio repentino y sin advertencias
Su esposa, Joanne Fletcher, de 51 años, contó al Daily Mail que en febrero Paul, propietario de una empresa de limpieza, comenzó a manifestar episodios de pérdida de memoria. Mientras conducía, omitió una salida y, aunque al principio lo consideraron un incidente sin importancia, los lapsos se hicieron más evidentes.
"Fue a un trabajo cercano y se equivocó en la conversión. Cuando regresó se perdió otra conversión y pensó: 'Esto es un poco raro'. Pensó que le habían robado el maletín porque no estaba donde lo había dejado, pero luego descubrió que todavía estaba en su oficina" relató el dueño del salón de belleza.
Joanne aseguró que antes de aquel día no hubo señales previas, como dolores de cabeza o mareos, que suelen ser comunes en este tipo de enfermedad. Sin embargo, al siguiente día, Paul parecía desconectado de su entorno hasta que sufrió una convulsión y perdió el conocimiento en la cocina.
Su hijo Jack, de 21 años, llamó a emergencias mientras Joanne intentaba asistirlo. En total, Paul sufrió tres convulsiones más antes de ser inducido a un coma. Al ser hospitalizado, los especialistas inicialmente consideraron la posibilidad de una infección en el cerebro.
Su familia busca extender su vida con dieta cetogénica, caminatas y otras alternativas. Foto:Redes Sociales
Diagnóstico y tratamiento en curso
Las pruebas médicas confirmaron la presencia de glioblastomas en grado cuatro, una de las formas más agresivas de cáncer. Los médicos realizaron una cirugía de tres horas para eliminar la mayor cantidad posible de tejido afectado. Tras extraer uno de los tumores, Paul inició quimioterapia y radioterapia para tratar el que permanecía en su cerebro.
A pesar del tratamiento, la enfermedad es de difícil control y tiende a reaparecer. De acuerdo con la Organización de Investigación del Glioblastoma, la esperanza de vida en estos casos oscila entre 12 y 18 meses.
Joanne comentó a medios británicos que han optado por estrategias complementarias para extender la vida de Paul, como una dieta cetogénica, la eliminación del azúcar en su alimentación y caminatas diarias. En sus palabras, su esposo “es un guerrero muy fuerte” y enfrentan juntos “la mayor batalla de sus vidas”.
Además, la familia está impulsando una recaudación de fondos para la organización benéfica Brain Tumour Charity, que financia investigaciones sobre la enfermedad. En la página de donaciones, Joanne describió la situación que enfrentan:
"Nuestro mundo se ha puesto patas arriba y nos sentimos como si estuviéramos en medio de una tormenta, una bola de fuego implacable y devoradora. Sin embargo, Paul se mantiene fuerte. Está decidido a seguir luchando, a mantener una actitud positiva y a aferrarse a la esperanza de que un tratamiento le ayude a prolongar la vida. Porque el cáncer puede haber entrado en nuestras vidas, pero no nos definirá. No nos impedirá librar la batalla más difícil de nuestras vidas".
¿Cuáles son los síntomas de un tumor cerebral?
Los tumores cerebrales tienen características distintas a los que se forman en otras partes del cuerpo, ya que el cráneo limita su crecimiento. A medida que aumentan de tamaño, pueden ejercer presión sobre áreas del cerebro y generar complicaciones en la salud. Conocer los signos que pueden indicar su presencia permite consultar con un médico ante cualquier señal de alerta.
Un tumor es una acumulación de células anómalas. En condiciones normales, las células envejecidas o dañadas mueren y son reemplazadas por nuevas. Sin embargo, en ocasiones este proceso se altera, generando células adicionales que el cuerpo no necesita o impidiendo la eliminación de las que ya deberían desaparecer. Esto puede dar lugar a la formación de tumores.
Cuando un tumor se origina en el cerebro, se denomina tumor cerebral primario. Puede aparecer en personas de cualquier edad, incluidos niños, y existen múltiples variaciones en su desarrollo.
“Hay más de 130 tipos diferentes de tumores cerebrales primarios”, explica el doctor Mark R. Gilbert, especialista en el tema del National Institutes of Health (NIH). Cada año, aproximadamente 80 000 personas reciben un diagnóstico de tumor cerebral primario en Estados Unidos.
Por otro lado, los tumores cerebrales metastásicos provienen de cánceres que se han propagado desde otras partes del cuerpo. Este tipo de tumores son más frecuentes que los primarios.
Ambos pueden presentar síntomas similares, dependiendo de la zona del cerebro afectada.
“Los síntomas de los tumores cerebrales pueden ser dramáticos o sutiles”, señala Gilbert. Un ejemplo de síntoma evidente son las convulsiones. Según el especialista, cerca de 3 de cada 10 personas con tumores cerebrales son diagnosticadas tras experimentar un episodio convulsivo. Otros síntomas pueden pasar desapercibidos, como dificultades de memoria o debilidad en un lado del cuerpo. En algunos casos, la presencia del tumor no se detecta hasta que los signos se hacen más evidentes.
Los tumores cerebrales pueden detectarse con resonancias magnéticas y tomografías computarizadas.
Foto:iStock
Métodos de detección y tratamiento
Si se presentan signos que sugieran un tumor cerebral, es importante acudir al médico. La evaluación inicial incluye un examen físico y la revisión del historial médico personal y familiar. En caso de sospecha, se pueden requerir estudios de imagen, como resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, para confirmar la presencia de anomalías.
“La tecnología de imágenes cerebrales realmente cambió la forma en que somos capaces de visualizar las anomalías”, explica Gilbert. Gracias a estos avances, los neurocirujanos pueden obtener información detallada sobre el tumor y planificar su extracción de manera más precisa.
Investigadores del NIH continúan explorando nuevas formas de detectar y tratar estos tumores. Las opciones de tratamiento varían según el tipo y la ubicación del tumor e incluyen cirugía, radioterapia con haces de alta energía dirigidos a la zona afectada y fármacos diseñados para eliminar células cancerosas o frenar su crecimiento.
El tratamiento de los tumores cerebrales suele requerir la intervención de un equipo médico multidisciplinario que puede incluir cirujanos, oncólogos, enfermeras, especialistas en nutrición y profesionales de salud mental. Además de enfocarse en combatir el tumor, este equipo trabaja para reducir el impacto de la enfermedad en la calidad de vida del paciente.
“El cuidado por parte de personas que realizan estas tareas regularmente ofrece una ventaja innegable”, afirma Gilbert. Aquellos que reciben un diagnóstico de tumor cerebral pueden considerar buscar atención en un centro especializado en cáncer, si tienen acceso a uno cercano.
Cáncer de cerebro: algunas señales para estar atentos, según los expertos | El Tiempo
O Globo (Brasil) / GDA
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de O Globo, y contó con la revisión de un periodista y un editor.