Con una voz poderosa, llena de sentimiento e inconfundible, Mon Laferte cautiva a su público desde el primer acorde. Su calidez en el escenario, convierten cada concierto en una experiencia intensa y catártica. No es solo un espectáculo, es un viaje emocional en el que sus canciones realmente llegan al corazón de los espectadores.
Mon Laferte FEP 2025 Foto:Juan David Camacho. EL TIEMPO.
Recientemente, el 28 de marzo, la cantante chilena lanzó su sencillo Otra noche de llorar. Esta canción, que contiene una letra desgarradora: “hoy me siento perdida, no he comido bien, todo me sale mal”, explora la tristeza, la nostalgia y el dolor acompañado por el sonido del piano y el violín.
Mon Laferte se presentó el domingo 30 de marzo en el Parque Simón Bolívar, en el marco del Festival Estéreo Picnic 2025 y dejó en claro por qué es una de las grandes artistas latinoamericanas. Con una puesta en escena que fusionó vibras de los años 60, cabaret y jazz, ofreció un show performático e integral que cautivó incluso a quienes nunca habían escuchado su música.
A lo largo de su carrera, la artista ha sido reconocida por su trabajo. Ha ganado cinco Latin Grammy, destacándose en la categoría de ‘mejor canción alternativa’ por su canción Amárrame; en ‘mejor álbum de música alternativa’ por su disco Norma y por Autopoiética y en 2021 por su álbum Seis.
La puesta en escena de Mon Laferte en el FEP fusionó vibras de los años 60, cabaret y jazz. Foto:Juan David Camacho. EL TIEMPO.
EL TIEMPO conversó con la artista chilena sobre su último sencillo, su proceso creativo y un adelanto de lo que explorará en su próximo álbum Femme Fatale.
En 2011 sacó su primer álbum independiente, ¿cómo Mon Laferte se ha transformado en todos estos años? ¿Qué mensaje le dejaría a esa artista del inicio?
Han pasado muchas cosas estos años. He ido cambiando, pero el cambio es lo único que nos hace crecer. Siempre pienso que cada álbum es una oportunidad de explorar y de encontrar otras versiones de mí musical, estética y personalmente. Le diría “vas bien. No sabes lo que te espera en el futuro”.
En una entrevista que le realizaron mencionaba que en este momento está explorando en el mundo del jazz, ¿por qué? ¿Qué otros géneros le gustaría explorar?
Soy muy melómana, es decir, me gusta toda la música. Creo que es una herencia de mi madre y cada vez que voy a crear un álbum, me pregunto: “¿qué voy a hacer?”. Siempre me dejo llevar por la música que estoy escuchando. Por ejemplo, en mi álbum anterior, Autopoiética, estaba escuchando mucha música electrónica y actualmente estoy escuchando jazz, entonces supe que era el momento para explorarlo. Nada está planeado. De hecho, es muy visceral.
Mon Laferte se presentó el 30 de marzo en Bogotá. Foto:Juan David Camacho. EL TIEMPO.
Su música ha sido un vehículo de denuncia y resistencia en un contexto en el que la voces feministas siguen luchando por ser escuchadas, ¿qué mensaje quiere dar con sus presentaciones y con su música?
Esto tampoco es planeado, porque no me considero ni una voz ni una activista. Pero me da mucho gusto que mi música pueda servir, de alguna manera, como un vehículo para las mujeres. En mis presentaciones voy a cantar, a hacer lo que sé y eso es lo que mejor percibe el público: un mensaje que habla sobre la mujer que soy. No pido permiso para hacer algo, solo lo hago.
La maternidad llegó a su vida en un momento en que su carrera estaba en la cima, ¿cómo ha influido este hecho en su forma de ver la música, percibirla y también de componer?
A nivel profesional lo que más ha cambiado es que soy más sensible, concisa y práctica porque ya no tengo tanto tiempo, entonces tengo que dividirme. En la maternidad, ella ha cambiado mi vida de una manera hermosa.
Hablemos de Femme Fatale, su próximo álbum, ¿qué la inspiró a hacerlo?
Todavía es un álbum que no ha salido y no quiero adelantar mucho. Pero es una invitación a contarles sobre mi vida, mi pasado. He estado indagando, buscando todas las notas de mi teléfono y es como un viaje hacia el pasado para ver quién yo era antes. Es difícil encontrarse con esa fragilidad, con esa versión del pasado más rota. Por ahí va el alma del álbum.
Justamente lanzó Otra noche de llorar, una canción que explora el dolor y la melancolía, ¿por qué hacerlo?
Porque soy dramática y me encanta el drama. Cuando escribí esta canción, en el 2024, venía de ideas del pasado, de cuando estaba muy rota. Empecé a leer mis notas de antes y me dio mucha tristeza. Me dieron ganas de abrazarme y de decirme: “hey, todo va a estar bien”. A veces parece que el mundo se acaba, pero en realidad no y sigues adelante. Es una canción que es como una fotografía de un momento de mi vida. Es importante aceptar el dolor, y vivirlo para después salir adelante, pero primero hay que sentirlo.
Ha mencionado que su inspiración son los artistas anglo, pero también ha hecho énfasis en la importancia de los sonidos latinoamericanos y de sus raíces chilenas y mexicanas, ¿cómo esto converge en su proceso de creación?
Yo escucho desde Juan Gabriel hasta Björk, Mi gusto musical cubre un espectro muy amplio, por lo que la música latinoamericana está muy presente en mí. De hecho, mi primer cassette era de Mercedes Sosa. Es innegable que la música latinoamericana hace parte de mí.
Sus presentaciones pueden llegar a ser una experiencia catártica, ¿cómo se prepara emocionalmente para estar al frente de miles de personas?
La verdad es que soy bastante irresponsable, porque no me preparo. No es que haga un ritual. Simplemente subo al escenario. También influye que llevo muchos años, entonces puedo estar cansada, con sueño, o tener un mal día, pero pongo un pie en el escenario y me transformo en Mon Laferte. Ya aprendí a lidiar con las emociones, la adrenalina, con todo.
ANGIE RODRÍGUEZ - REDACCIÓN VIDA DE HOY - @ANGS0614
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