La fila avanzaba lentamente. Hombres y mujeres llegaban con bolsos cerrados, bolsas plásticas o simplemente con las manos en los bolsillos. Al arribar al punto de recolección, sacaban cuchillos, navajas y hasta machetes para entregarlos a la Policía Metropolitana de Santa Marta. A cambio, recibían arroz, fríjoles, aceite y otros víveres.
“Este cuchillo lo tenía en la casa, lo usaba para cortar cosas, pero uno nunca sabe en qué momento puede pasar una pelea y uno termina usándolo de la peor manera”, comentó José Álvarez, un hombre, de 38 años, que entregó su arma a los uniformados. En sus manos, ahora quedaba una bolsa con alimentos.
La escena se repetía una y otra vez en la jornada del ‘Plan Desarme’, que tuvo lugar en Ciudad Equidad y sus alrededores.
Más de 80 armas blancas fueron intercambiadas por comida en una iniciativa que, según las autoridades, busca reducir la circulación de estos elementos en las calles y prevenir hechos de intolerancia que terminan en tragedia.
Reducir la violencia desde las bases
Las personas entregaban sus cuchillos a cambio de alimentos. Foto:Prensa Policía de Santa Marta
El coronel David Vargas Castro, comandante operativo de Seguridad Ciudadana, observaba la jornada con satisfacción. Para él, este tipo de iniciativas va más allá de una simple recolección de armas.
“La violencia no comienza con un arma de fuego. Comienza con un cuchillo en una riña entre vecinos, con un machete en una discusión familiar. Lo que estamos haciendo es reduciendo esos riesgos y promoviendo una cultura de paz”, explicó el oficial.
La jornada fue posible gracias al trabajo conjunto de la Policía Comunitaria, el Grupo Gaula, la Seccional de Investigación Criminal y líderes comunales del barrio. Además de la entrega de armas, se realizaron controles de seguridad y charlas sobre convivencia ciudadana.
“El mensaje es claro: no se trata solo de entregar un arma, sino de cambiar la mentalidad de la comunidad. No podemos seguir normalizando que cada discusión se resuelva con violencia”, agregó el coronel Vargas.
El dilema de la seguridad
Las personas entregaban sus cuchillos a cambio de alimentos. Foto:Prensa Policía de Santa Marta
No todos los asistentes estaban convencidos de que desarmarse fuera la mejor opción. Marta Quintero, madre de tres hijos, dudaba mientras sostenía un cuchillo de cocina envuelto en una bolsa.
“Uno lo tiene en la casa por seguridad, no para hacer daño. Aquí a veces hay más armas que comida, y si uno no se protege, nadie lo hace”, confesó. Sin embargo, tras unos minutos, decidió entregarlo. “No sé si esto cambiará algo, pero al menos hoy mis hijos tienen qué comer”.
La sensación de inseguridad es un problema recurrente en sectores como Ciudad Equidad, donde los robos y las riñas son frecuentes. Pero habitantes como Ernesto López insisten en que este tipo de acciones pueden marcar la diferencia.
“Muchos creen que un cuchillo los protege, pero la realidad es que tener un arma a la mano solo aumenta las posibilidades de que pase algo malo. Si queremos que las cosas cambien, hay que empezar por estos pequeños gestos”, comentó López.
Una iniciativa que continuará
Las autoridades dictaron igualmente charlas de convivencia en el sector. Foto:Prensa Policía de Santa Marta
La Policía Metropolitana anunció que el ‘Plan Desarme’ se extenderá a otros barrios de la ciudad con altos índices de violencia. También hicieron un llamado a la comunidad a denunciar cualquier hecho que ponga en riesgo la seguridad ciudadana.
“Esto no es un evento aislado. Es parte de un proceso que busca cambiar la mentalidad de la gente. No es fácil, pero cada arma menos en la calle es una oportunidad más para la convivencia”, concluyó el coronel Vargas.
Al final de la jornada, un camión policial se llevó las armas recogidas. Mientras tanto, los habitantes de Ciudad Equidad regresaban a sus casas con alimentos y, quizás, con una nueva perspectiva sobre la violencia y la convivencia.
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Roger Urieles
Especial para EL TIEMPO
Santa Marta