En las montañas de Sulawesi, Indonesia, hay una etnia llamada Toraja y hasta hace más de un siglo no era tan conocida, pero poco a poco ha ido ganando popularidad debido a sus tradiciones funerarias, ya que para ellos los muertos no marcan una despedida definitiva, sino un proceso de transición en el que ellos siguen siendo parte de la actividad de la comunidad.
La palabra Toraja significa hospitalidad y los habitantes de esta isla siguen tanto al cristianismo como a la religión ancestral. Algo que llama la atención es que para los Toraja la vida gira alrededor de la muerte y gran parte de ella se la pasan ahorrando para darle una sepultura como se lo merecen, explica el blog ‘El mundo es un viaje’.
Cuando un ser querido muere, ellos no lo entierran de inmediato, sino que su cuerpo es embalsamado con una mezcla de hierbas y formaldehído y puede permanecer en la casa durante meses o incluso años.
Durante ese tiempo, las personas lo siguen tratando como si estuviera vivo, ya que le llevan comida, lo saludan e incluso entablan una conversación como si estuviera presentes.
Las celebraciones duran hasta días. Foto:iStock
Para esta etnia, el espíritu de sus familiares sigue vivo hasta que le den un funeral adecuado. Este tiempo les permite reunir todos los recursos necesarios para organizar un entierro acorde con la importancia de la persona en la comunidad.
Así es la tradición de los Toraja
En estas ceremonias se reunirán todos los seres queridos, incluso los que viven fuera de la isla; es por eso que duran varios días y en ellas sacrifican búfalos y cerdos. Además, bailan danzas tradicionales y suele haber suficiente comida y bebida para todos los asistentes que lleguen a la fiesta.
Algo que también ha llamado la atención de esta tribu es que, dependiendo del nivel socioeconómico de la familia y de la casta a la que pertenezcan, los funerales suelen ser más vistosos y de mayor duración.
Se toman fotografías con sus muertos. Foto:iStock
Aunque para muchos puede ser algo llamativo y hasta ‘loco’, lo más sorprendente ocurre después del entierro. Cada tres años, los Toraja celebran el Ma’nene, un ritual en el que se exhuman a sus muertos para limpiarlos, vestirlos con ropa nueva y sacarlos por el pueblo.
En este tiempo, los difuntos son tratados con el mismo respeto como si estuvieran vivos y sus familiares los fotografían y se los presentan a las nuevas generaciones.
Los Toraja consevan su tradición. Foto:iStock
Para algunos, esta tradición puede ser espeluznante y macabra, pero los Toraja lo hacen para mantener el vínculo con sus ancestros y explicar a las nuevas generaciones su cultura y la importancia de esta tradición.
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WENDYS PITRE ARIZA
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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