Definitivamente estamos entrando en una era digital en la que la privacidad en línea se ha convertido en una preocupación fundamental para los usuarios de internet. La gente cada vez menos está dispuesta a seguir siendo objeto de triangulación, espionaje y seguimiento desde su celular, aplicaciones y de internet en general.
Según la ‘Prueba nacional de privacidad’ de NordVPN, en 2024, el 49 por ciento de los colombianos tienen conciencia de la importancia de proteger sus datos personales en línea, frente a un 53 por ciento de la media global.
Se conoce como modo Incognito en Google. Foto:Google.
En ese sentido, muchas personas usan el modo incógnito de los navegadores de internet como una solución para navegar sin dejar rastro de la actividad en línea. Sin embargo, la realidad es que esta funcionalidad, si bien es útil en ciertos escenarios, dista mucho de ofrecer un anonimato completo.
La creencia popular sostiene que al activar el modo incógnito en navegadores como Chrome o Safari, la actividad en línea se vuelve invisible. Si bien es cierto que el navegador no guarda el historial de navegación, la información introducida en formularios ni las cookies (un número aleatorio que el navegador le asigna a su usuario para identificarlo en otro sitio web) y el caché (memoria) de los sitios web visitados una vez que se cierra la ventana de incógnito, esta protección se limita al dispositivo local. La actividad del usuario sigue siendo potencialmente visible para diversos actores en el ecosistema digital.
El modo incógnito no oculta la dirección IP del usuario, la cual puede ser rastreada por los sitios web visitados, el proveedor de servicios de internet, el administrador de una red (en entornos laborales o educativos) y diversos sistemas de publicidad y análisis en línea.
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Estos últimos, incluyendo aquellos pertenecientes a gigantes digitales como Google o Facebook, pueden recopilar información sobre los hábitos de navegación incluso en modo incógnito a través de diversas técnicas.
Una demanda contra Google al respecto destapó esta situación, al revelar la existencia de miles de millones de registros de datos de usuarios que navegaban bajo esta modalidad de incógnito. Aunque Google fue obligada a eliminar parte de esta información y a proporcionar una descripción más clara del funcionamiento del modo incógnito, este hecho subraya la capacidad de las empresas para rastrear la actividad en línea incluso cuando los usuarios creen estar navegando de forma privada.
En el modo incógnito del navegador el seguimiento a través de la dirección IP, la recopilación de datos de los encabezados HTTP que el navegador envía a los servidores web y el uso de Google Analytics en los sitios web visitados siguen captando datos de comportamiento de la persona.
Además, si un usuario inicia sesión en cualquier cuenta en línea (correo electrónico, redes sociales, tiendas virtuales) mientras navega en modo incógnito, revela su identidad al sitio web, anulando cualquier intento de anonimato a nivel del navegador.
Otro método de rastreo efectivo incluso en modo incógnito es la ‘huella digital’ del navegador. Esta técnica combina información sobre la configuración del navegador, el sistema operativo, la resolución de pantalla, las fuentes instaladas y otros datos únicos del dispositivo para crear un perfil identificativo. Aunque las cookies tradicionales no se guarden al cerrar la sesión de incógnito, los sitios web pueden recurrir a esta huella digital para reconocer a un usuario recurrente, incluso sin una cookie.
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¿Cómo volverse anónimo?
Para navegar por internet de forma que se minimice significativamente el rastro digital es necesario ir más allá del simple uso del modo incógnito y adoptar una serie de estrategias y herramientas complementarias. Estas prácticas, combinadas, pueden ofrecer un nivel de privacidad mucho mayor al navegar en línea.
Una de las herramientas más efectivas para ocultar la dirección IP y cifrar la conexión a internet es el uso de una red privada virtual (VPN). Al conectarse a un servidor VPN, el tráfico de internet viaja a través de un túnel seguro y la dirección IP visible para los sitios web y servicios en línea es la del servidor VPN, no la del usuario.
Es recomendable optar por servicios de VPN de pago, ya que las opciones gratuitas a menudo pueden tener políticas de privacidad menos transparentes o financiar su servicio mediante la recopilación de datos del usuario (ver recuadro).
Además de una VPN, la elección de un navegador centrado en la privacidad es fundamental. Navegadores como Brave y DuckDuckGo incorporan de forma predeterminada bloqueadores de rastreadores, de publicidad intrusiva y de ‘huellas digitales’ del navegador, ofreciendo una capa adicional de protección contra el seguimiento en línea. Configurar las opciones de privacidad de estos navegadores al nivel más estricto posible es un paso importante para evitar el rastreo.
Es crucial revisar y ajustar la configuración de privacidad dentro del navegador que se utilice. En Chrome, por ejemplo, se pueden desactivar las cookies de terceros, activar la función ‘No rastrear’ (aunque su eficacia depende de la voluntad de los sitios web de respetarla) y gestionar los permisos otorgados a los sitios web (acceso a la cámara, micrófono, ubicación, etc.). Realizar una limpieza periódica del historial de navegación, las cookies y la caché del navegador también contribuye a reducir la cantidad de información almacenada localmente.
Para evitar ser rastreado a través de las cuentas en línea es aconsejable cerrar sesión en todas las cuentas (Google, redes sociales, tiendas en línea) antes de iniciar una sesión de navegación que requiera mayor privacidad. Evitar iniciar sesión en cuentas personales mientras se utiliza una VPN o un navegador enfocado en la privacidad es una práctica recomendada.
Otra medida importante es la revisión y eliminación de cuentas antiguas de servicios en línea que ya no se utilicen. Estas cuentas pueden contener información personal que podría ser vulnerable en caso de una brecha de seguridad. Haga una lista de servicios de correo, redes sociales y servicios en línea de los que sepa que tiene una cuenta y vaya allá para desactivarlos y darlos de baja.
Asimismo, es fundamental gestionar los permisos otorgados a las aplicaciones instaladas en el celular o tableta, revocando aquellos que no sean necesarios o que parezcan sospechosos. Si su celular es Android, vaya a ‘Ajustes’, luego a ‘Seguridad y privacidad’ y finalmente a ‘Permisos’. Allí verá los permisos y acciones que tienen todas sus aplicaciones instaladas en el celular. Identifique aplicaciones y permisos sospechosos o que no tengan relación entre sí. Por ejemplo, Waze debe tener permiso para acceder a su ubicación, pero no así un juego, por ejemplo. Revoque los permisos que encuentre innecesarios.
Finalmente, mantener el sistema operativo y todas las aplicaciones, incluyendo el navegador, actualizados es esencial para protegerse contra vulnerabilidades de seguridad que podrían ser explotadas para rastrear la actividad en línea. Las actualizaciones suelen incluir parches de seguridad que corrigen fallos y mejoran la protección de la privacidad. Para hacerlo, vaya de nuevo a ‘Ajustes’ y busque ‘Actualización de software’. Pida al teléfono que busque la versión mas reciente del sistema y dedique tiempo a que se actualice.
Revise la privacidad de Google
Google ofrece un asistente en línea llamado ‘Revisión de privacidad’ que analiza qué tanta información suya se comparte al buscar cosas, usar los mapas o YouTube, entre otros. Debe acceder a su cuenta de Google en Chrome en su computador. Una vez dentro de su cuenta busque la sección de ‘Datos y privacidad’ o ‘Privacidad y personalización’, al hacer clic en su foto de perfil arriba a la derecha.
Dentro de esta sección, usualmente encontrará un enlace o botón denominado ‘Revisión de privacidad’ o similar. Otra opción es escribir esta dirección en el navegador: https://myaccount.google.com/privacycheckup.
Al hacer clic en esta opción, se iniciará un asistente que lo guiará a través de las diferentes configuraciones de privacidad de su cuenta.
El asistente de la ‘Revisión de privacidad’ le presentará diversas opciones y controles relacionados con la información que Google recopila y cómo la utiliza. Podrá revisar y ajustar la configuración de su actividad web y de aplicaciones, el historial de ubicaciones, el historial de YouTube y la configuración de anuncios, entre otros.
Es importante tomarse el tiempo necesario para revisar cada una de las opciones.