En febrero de 2025, Sergio Arias Cestoni, de 47 años, recibió un triple trasplante de corazón, hígado y riñón en el North Shore University Hospital en Long Island, Nueva York.
A finales de 2024, el hombre, oriundo de El Salvador sufrió una insuficiencia cardíaca, renal y hepática, así que su única esperanza era un triple trasplante.
"A veces pensaba: 'Déjenme ir a casa y me voy a morir'. Conseguir dos, fue difícil. Conseguir tres, será peor. Pero pasó. Los milagros existen", dijo Arias, en conversación con 'NBC New York'.
Arias duró tres meses en el hospital, esperando a que se diera el milagro y que surgiera un donante. Finalmente, la triple compatibilidad provino de un único donante no identificado.
Los tres órganos provinieron del mismo donante. Foto:iStock
"Que los tres fueran compatibles con él es realmente un milagro", dijo el doctor Nabil Dagher, del Instituto de Trasplantes de Northwell Health.
El procedimiento fue realizado el 8 febrero y tuvo una duración de 14 horas, culminando el 9 de febrero. 13 cirujanos y dos equipos de enfermeras fueron necesarios para llevar a cabo el trasplante de órganos.
"Definitivamente no es un día cualquiera en la oficina. Momentos como este son muy gratificantes para el equipo", dijo el doctor Ahmed Fahmy, quien también hizo parte de la exitosa cirugía.
Según reportó el medio ya citado, en los últimos 20 años solo se han realizado alrededor de 80 procedimientos de este tipo. En el caso de Cestoni, los tres órganos provinieron del mismo donante.
Sergio Arias Cestoni junto a los cirujanos. Foto:YouTube: NBC New York
La vida de Sergio Arias Cestoni tras el triple trasplante
Tras el exitoso trasplante, Cestoni debe cuidarse y tomar más de 40 pastillas a diario para asegurarse que su cuerpo no rechace los nuevos órganos.
"Me siento muy orgulloso de tener todos estos órganos y honrar a mi donante. Ahora es diferente, espero todo de la vida", comentó.
Las fallas en sus órganos fueron ocasionadas por la diabetes. "Soy diabético y el problema empezó con el corazón, traté de manejar la enfermedad a mi manera porque no seguía los consejos del médico, es más, yo pensaba que no tenía nada", dijo, en conversación con 'W Radio'.
Al iniciar el proceso de trasplante, solo podía caminar un par de cuadras, ahora, camina hasta media hora diaria. "Puedo sentir mi corazón latir más fuerte. Me siento excelente, muy diferente".
Con esta nueva oportunidad que ha recibido, tiene planes de reanudar su cursos universitarios y disfrutar junto a sus seres queridos.
La segunda vida después del trasplante de corazón
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SOFÍA ARIAS MARTÍNEZ
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
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