Tras la pandemia de covid-19, muchas familias se vieron en apuros económicos por el cierre de las actividades, tal como fue el caso de una mujer en Nueva York que, junto a su esposo, se mudó a un pequeño pueblo para ahorrar dinero y les terminó gustando tanto que se quedaron allí para siempre.
Según relató a Business Insider, Sari Cane y su esposo ahora viven en un pequeño pueblo de Tennessee y no planean regresar a Nueva York. “Me enamoré de mi pequeño pueblo y le di un giro radical a mi vida para quedarme aquí con mi esposo y mi hija. Tres años después, seguimos felices aquí”, reveló.
Una de las principales ventajas de vivir allí, de acuerdo a su relato, es que el costo de vida es mucho más bajo, y al mismo tiempo se encuentra en la proximidad de la “próspera” escena cultural de Nashville, además de poder disfrutas de diferentes paisajes destacables y de su acceso al aire libre.
“Aprecio la independencia y la libertad que nuestra proximidad al aire libre le da a nuestra hija, pero a medida que crezca, quiero compartir partes de mi cultura que mi madre hizo con mi hermana y conmigo en la ciudad de Nueva York: visitar museos, librerías, conciertos y teatros”, explicó.
Imagen panorámica del horizonte del centro de Nashville, Tennessee. Foto:iStock
¿Qué desventajas tiene vivir en el pequeño pueblo de Tennessee?
Retomando lo que contó Sari Cane a Business Insider, también supo aprovechar al máximo las desventajas de su nuevo hogar. Por ejemplo: al no poder pedir pizzas o comida rápida como hacía en Nueva York, descubrió junto a su hija que le gusta cocinar e innovar en ese aspecto compartiendo momentos juntas.
También resaltó que, al no poder caminar como lo hacía en Nueva York, aprendió a conducir y supieron en familia aprender a divertirse más allá de que las actividades principales se encuentran a 40 minutos de distancia: “Mi esposo construyó una gigantesca pista de obstáculos de madera para nuestra hija en nuestro espacioso jardín delantero”, dijo.