En medio de la incertidumbre que rodea a la reforma pensional, hoy bajo examen de la Corte Constitucional, diferentes observadores han advertido sobre el desafío tecnológico que el nuevo esquema significa. Al respecto, EL TIEMPO conversó con Luis Fernando Jaramillo, presidente de Heinsohn, una firma de software que con ingeniería colombiana ha hecho los desarrollos tecnológicos de buena parte de los sistemas pensionales que operan en América Latina.
Han tenido que ver con el desarrollo del software de los sistemas pensionales en buena parte de los países de la región ¿Cómo ven para ustedes lo que sucede en Colombia?
Durante más de 30 años, en Heinsohn hemos demostrado capacidad de adaptación a nuevas regulaciones y cambios de mercado para proveer las soluciones tecnológicas adecuadas. Tras lo definido por la reforma pensional, creemos que esta es una oportunidad de continuar posicionando el portafolio de servicios creados y dirigidos especialmente para el sector previsional. Los retos son importantes, pero contamos con la experiencia y el equipo humano para responder. Seguiremos siendo un aliado estratégico para las administradoras de fondos de pensiones y de cualquier entidad que forme parte de este sistema.
¿Cómo se están preparando?
Nuestra estrategia se basa en tres pilares clave: actualización normativa, evolución tecnológica continua y un equipo experto en el sector previsional. Contamos con herramientas diseñadas para adaptarse a los nuevos requerimientos regulatorios y de mercado para que nuestros clientes tengan la facilidad de hacer una transición eficiente y sin fricciones. Vemos esta reforma como una oportunidad para fortalecer el ecosistema pensional con tecnología de vanguardia, asegurando la escalabilidad, estabilidad y optimización de los procesos para las administradoras de pensiones y, en última instancia, para millones de ahorradores en el país.
Heinsohn Foto:
¿Cuáles son los principales retos que identifican?
Realizar una transición lo más transparente y ágil posible, así como la implementación de un proceso de intercambio de información histórica entre las diferentes entidades del ecosistema involucradas, ya que son responsables de la administración de los ahorros pensionales de aproximadamente 26 millones de colombianos afiliados al esquema. Se trata nada menos que de asegurar la correcta administración y gestión de los ahorros de los trabajadores del país y de su historia laboral.
¿Qué procesos cubren?
Nuestra tecnología cubre de manera integral todo el ciclo que va desde la Ley 100 de 1993 a la Ley 2381 de 2024 y sus respectivos desarrollos. Me refiero a vinculación, recaudo, administración de empleadores, aportantes, afiliados y sus cuentas, gestión de historia laboral, traslados entre entidades administradoras, gestión de inconsistencias en los aportes, gestión de deudas y reconocimiento, liquidación y pago de prestaciones, generación de información y reportes regulatorios e integración entre las diferentes entidades que conforman el ecosistema en Colombia.
¿Dónde están los riesgos y las oportunidades?
Aquí no se puede improvisar porque el desafío es muy grande. Esta reforma trae muchos retos para el sistema, lo cual implica que todas las entidades, bien sean públicas o privadas, deban prepararse y ajustar todos sus procesos de negocio a nivel comercial, operativo y tecnológico. Por lo tanto, la industria debería centrarse en soluciones orientadas a microservicios, en arquitecturas en la nube, que permitan a las entidades un crecimiento en administración de información, multicanalidad, agilidad y mejoras de procesos, optimizando tiempos y disminuyendo costos. La meta es ser más eficientes y prestar mejores servicios a unos clientes cada vez más exigentes. También hay que adoptar las nuevas tecnologías de automatización de procesos masivos a través de inteligencias artificiales y de toma de decisiones basados en analítica de datos.
Ricardo Ávila
Analista senior de EL TIEMPO