Las redes sociales se han inundado de imágenes personales recreando el estilo de Studio Ghibli, Los Simpson, Muppets y otras series conocidas. Este tipo de diseños son realizados con inteligencia artificial generativa, un tipo de tecnología que aún no tiene bien regulados los derechos de autor.
Debido al auge que la inteligencia artificial ha tenido en los últimos años, se ha abierto un debate sobre los derechos de autor de las obras, texto, imagen, audio, diseños, entre otros, generados con inteligencia artificial.
La nueva actualización de ChatGPT le permite a sus usuarios recrear imágenes personales al estilo de diseño utilizado por el estudio de animación japonés Studio Ghibli, que en las últimas décadas se ha identificado por su estilo de animación.
Estas ilustraciones se han vuelto tendencia. Foto:Imagen generada IA Grok 3 de X
Tras la utilización de este estilo de animación para recrear fotos personales, familiares o de momentos cotidianos, surge ha surgido una pregunta en torno a la violación de los derechos de autor, por utilizar el estilo de diseño propio de la marca japonesa.
EL TIEMPO habló con Carlos Andrés García, decano de la Facultad de Derecho de la Fundación Universitaria del Área Andina, doctor (Ph.D) en Derecho y docente de las Especializaciones en Derecho Administrativo y Constitucional y en Contratación Pública, quien explicó a detalle todo lo relacionado con la presunta violación a derechos de autor por utilizar el estilo de Studio Ghibli para generar animaciones con ChatGPT y otras inteligencias artificiales.
El experto le explicó a este medio que las imágenes que en los últimos días circulan por redes sociales claramente están inspiradas en el estilo de diseño de Studio Ghibli, pero añade que el artístico de Ghibli no está protegido por derechos de autor, sus personajes y obras específicas sí, pero el estilo de animación no.
Clásicos del Studio Ghibli: MI vecino Totoro Foto:Studio Ghibli
“La reproducción de sus personajes, obras, elementos específicos y distintivos de esas obras sí que podría considerarse una infracción a la norma de derechos de autor. Así que, los expertos legales han señalado que si las imágenes que generamos a través de inteligencia artificial contienen elementos idénticos, iguales, similares a los de Ghibli, podría existir una violación de derechos de autor”, dijo el doctor en Derecho, Carlos Andrés García.
“El estilo de animación de Studio Ghibli no está protegido por derechos de autor como tal, pero sus obras específicas sí lo están”. Los personajes, obras, películas, diseños específicos, sí pueden protegerse por las leyes que regulan los derechos de autor, pero el estilo de animación es más abstracto y difícil de proteger legalmente.
“Así que en este caso el derecho de autor protege esas obras que son originales, esos elementos específicos propios del estudio; sin embargo, el estilo artístico como tal no suele estar amparado protegido por estas leyes”, explica el experto.
Estas ilustraciones se han vuelto tendencia. Foto:generada IA Grok 3 de X
Al utilizar el estilo de animación de Studios Ghibli, Los Simpson, Muppets y otras reconocidas series, no existe una infracción; sin embargo, puede haber una delgada línea entre lo protegido por derechos de autor y lo que no, pues al utilizar personajes, escenas o paisajes de las producciones, se puede caer en los escenarios del incumplimiento de los derechos de autor.
“Hay que tener cuidado de no reproducir elementos, personajes propios del estudio para no caer en ese escenario de infracción de la normatividad. En este sentido, se recomienda que no se reproduzcan los personajes o las escenas específicas de las películas, de las imágenes, de los videos”.
Asimismo, el experto recomienda utilizar este tipo de creaciones únicamente con fines personales, es decir, para animar una foto personal o familiar, más no utilizarla para publicitar una marca o un producto. También, recomienda no caer en la tendencia, pues la IA recluta los datos biométricos, que pueden quedar en la red y ser utilizados para actividades ilegales.
“Los datos biométricos cargados a la inteligencia artificial pueden quedar en la web o en el internet, específicamente los datos de biometría facial, ya sabemos son altamente vulnerables a los ataques de filtración, de robo, lo que facilita precisamente el hackeo de cuentas y obviamente esto representaría un mayor riesgo para la seguridad”, puntualizó el experto.
ALEJANDRA HERNÁNDEZ TORRES
REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL
EL TIEMPO