Un reciente estudio publicado en la revista Science Advances reveló que los machos de la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster) se vuelven más atractivos para las hembras al consumir frutas en descomposición. Este fenómeno se debe a la producción de alcohol generada por la fermentación de los microorganismos, particularmente las levaduras, que habitan en las frutas en proceso de putrefacción. Este alcohol aumenta la producción de feromonas sexuales, lo que mejora las probabilidades de éxito en el apareamiento de los machos.
Al consumir alcohol en las frutas en descomposición, aumenta la producción de feromonas sexuales. Foto:iStock
El alcohol presente en las frutas en descomposición, especialmente el metanol, se convierte en una sustancia clave para la atracción sexual en estas moscas. El consumo de esta sustancia provoca un aumento en la producción de feromonas, que son señales químicas que hacen a los machos más atractivos para las hembras. Sin embargo, este fenómeno no es tan simple como parece, ya que los machos tienen un mecanismo que les permite controlar los efectos del alcohol para evitar la intoxicación.
El estudio, realizado por investigadores del Instituto Max Planck de Alemania, demuestra que, aunque los machos se sienten atraídos por el olor del alcohol, tienen un sistema de control que les permite balancear los beneficios del consumo de alcohol con los riesgos asociados. Según los expertos, la clave está en cómo los machos detectan y procesan el olor del alcohol en sus cerebros, lo que les permite sopesar si la concentración de la sustancia sigue siendo atractiva o si ya es repulsiva, evitando así los efectos negativos de la intoxicación etílica.
"Esto significa que las moscas tienen un mecanismo de control que les permite obtener todos los beneficios del consumo de alcohol sin correr el riesgo de intoxicarse", señaló Ian Keesey, primer autor del estudio.
Los investigadores descubrieron tres circuitos neuronales que trabajan en conjunto para equilibrar la atracción y la aversión al alcohol. Esta capacidad de las moscas para autorregularse es clave para comprender cómo interactúan con su entorno y maximizar sus posibilidades reproductivas sin poner en peligro su salud.
Proporciona una visión de cómo moscas interactúan con el alcohol en su comportamiento reproductivo. Foto:iStock
El equipo de investigación también identificó dos líneas de entrada sensorial para el etanol y el metanol, las cuales permiten a las moscas evaluar la concentración de alcohol en su entorno. Sin embargo, en caso de que las concentraciones sean excesivas y tóxicas, una tercera vía neuronal genera una respuesta de repulsión, evitando que las moscas ingieran niveles peligrosos de alcohol, especialmente de metanol, que puede ser especialmente dañino.
"Que distintas vías neuronales con valencia opuesta para el mismo olor se combinen para equilibrar la atracción y la aversión en función del estado fisiológico es una rareza", explicó uno de los investigadores, destacando la complejidad del sistema sensorial y de control de las moscas.
Este estudio proporciona una de las primeras explicaciones exhaustivas sobre la atracción por el alcohol en un organismo modelo, abordando tanto la química como la ecología, e incluso la neurofisiología del comportamiento. Bill Hansson, otro de los científicos del Max Planck, enfatizó que este trabajo ofrece una visión integral de cómo las moscas de la fruta interactúan con el alcohol, desde su detección en el entorno hasta sus efectos sobre el comportamiento reproductivo.
En resumen, el estudio revela un mecanismo biológico sorprendente en las moscas de la fruta, que combina atracción y aversión al alcohol, permitiéndoles aprovechar los beneficios del consumo sin caer en los riesgos de intoxicación. Estos hallazgos abren nuevas puertas para la comprensión de los mecanismos de control sensorial y de comportamiento en organismos modelo como la Drosophila melanogaster.
Agencia EFE
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de EFE y contó con la revisión de un periodista y un editor.