El banco Wells Fargo deberá pagar más de US$800’000.000 por un fideicomiso que beneficia a los niños de la Tribu Seminole de Florida. Los integrantes de la tribu acusaron al banco de malversar sus inversiones para su propio beneficio, y el veredicto declaró como culpable a la entidad de esta acusación.
De todas formas, según The Palm Beach Post, tras la resolución después de una década de disputa, las autoridades de Wells Fargo se desentienden de la situación y aseguran con firmeza que apelarán en veredicto, ya que no se encuentran de acuerdo con el mismo. La queja indicaba que el banco organizó mal el fondo fiduciario irrevocable establecido en 2005.
Según lo que aquejaron los abogados de la tribu en el juicio, todo resultó en una pérdida de ganancias de US$818’000.000 gracias a esta acción. En la resolución, el jurado determinó que, combinando esa cantidad con los más de US$7’000.000 en comisiones no autorizadas entre 2005 y 2016, el banco debe pagar al fideicomiso un total de US$826’000.000.
Meghan McDonald, portavoz del banco, replicó la resolución ante el medio citado, y dijo: "Estamos en total desacuerdo con el veredicto y apelaremos de inmediato", a lo que agregó: "Seguimos las claras y reiteradas instrucciones del Gobierno Tribal sobre la gestión del fideicomiso, cumplimos con nuestro deber fiduciario y obtuvimos resultados financieros acordes con el mandato del Fideicomiso para los niños de la Tribu durante nuestra gestión como Fideicomisarios, que comenzó con Wachovia en 2005 y finalizó en 2018".
Wells Fargo deberá pagar más de US$800'000.000 Foto:iStock.
Asimismo, concluyó: "Nuestro objetivo con la apelación es abordar múltiples fallos judiciales que creemos que nos impidieron compartir la historia completa con el jurado".
¿Wells Fargo sabía que las comisiones no estaban autorizadas?
De acuerdo con lo que dijo a The Palm Beach Post, Irwin Gilbert, uno de los abogados que representan a la tribu, los correos electrónicos internos revelaron que, cuando cobraron los más de US$7’000.000, los altos cargos de Wells Fargo se preguntaban entre sí quién tenía la documentación que demostraba que los honorarios estaban autorizados.
"Sabían que las tarifas no estaban autorizadas y, aun así, siguieron cobrándolas", aseguró el abogado. "Fue entonces cuando se dieron cuenta del pésimo trabajo que había hecho el síndico", cerró.