Para Bruce Campbell, un ingeniero eléctrico jubilado, lo que muchos considerarían chatarra se convirtió en su hogar ideal.
Desde hace más de dos décadas, vive en el fuselaje de un Boeing 727 que adaptó como vivienda en un bosque de Oregón, Estados Unidos. Su inusual residencia es el resultado de una idea que surgió en los años 90, cuando descubrió que los aviones comerciales retirados podían ser reutilizados en nuevas funciones.
Decidió comprar la aeronave, fabricada entre 1962 y 1984, por aproximadamente 100.000 dólares.
Sin embargo, llevarla hasta su propiedad no fue un proceso sencillo, ya que tuvo que desmontarla y transportarla en camiones hasta el terreno donde comenzó la transformación.
Un hogar con estructura de avión
A pesar de los cambios que realizó para hacerlo habitable, el interior del avión conserva muchos de sus componentes originales.
Aunque el interior mantiene muchos de sus componentes originales, como los asientos y las luces de emergencia, Campbell adaptó el espacio con servicios básicos: baño, ducha, cocina improvisada y conexión eléctrica.
Su vivienda, rodeada de árboles y lejos del ruido de la ciudad, ofrece un entorno de tranquilidad poco común.
Esta es la inusual vivienda. Foto:AirplaneHome.com
Para Campbell, más que una excentricidad, vivir en un fuselaje representa una forma de reutilizar estructuras diseñadas para durar.
Está convencido de que los aviones comerciales tienen una resistencia superior a las casas tradicionales y podrían convertirse en una opción viable para construir viviendas sostenibles.
Un hogar abierto a visitantes
Su peculiar residencia no es solo un refugio personal. Durante más de veinte años, ha abierto las puertas de su avión a curiosos que quieren conocer su estilo de vida. A quienes se acercan con curiosidad, les ofrece un pequeño tour por el interior del avión convertido en casa, donde comparte su visión y su forma de vida.
Adaptó el espacio para cubrir con todas sus necesidades. Foto:AirplaneHome.com
La historia del hombre que vive en una alcantarilla de Bogotá desde hace 18 años
Durante casi dos décadas, Lucas encontró en una alcantarilla de Bogotá un lugar para vivir. Su historia fue documentada por el 'youtuber'.
Para ingresar a su improvisado hogar, Lucas utiliza dos barras metálicas con las que levanta la pesada tapa de la alcantarilla. En el video, se puede observar el pequeño espacio que ha acondicionado, de menos de dos metros cuadrados, donde ha instalado tablas y espumas para convertirlas en su cama.
Hombre vive en alcantarilla. Foto:YouTube.
El lugar donde reside es tan reducido y cerrado que la falta de oxígeno se hace evidente. Según explicó, la presión dentro de la alcantarilla puede asemejarse a una olla a presión. “Cuando el arroz está hecho, pita”, comentó con humor en la grabación.
En medio de los cables que atraviesan su vivienda subterránea, Lucas compartió cómo descubrió este sitio. “Lo encontré por el sistema del desagüe, un día que hubo una inundación cuando hubo un evento en la Plaza de Toros”, recordó. “Esto se inundó, parecía una cascada”, relató en el video.
Cuando llegó por primera vez, el lugar estaba cubierto de barro. Poco a poco, se encargó de limpiarlo hasta convertirlo en su refugio. “Primero dormí en el piso. Luego sí instalé lo que es el camarote, el tablado, el tapete y mis cobijas”, explicó.
El Comercio (Perú) / GDA.
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*Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de El Comercio (GDA), y contó con la revisión de un periodista y un editor.