¿Por qué los empresarios ya sienten el peso de las tasas de interés?

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Empresarios colombianos

La Comisión busca generar espacios de reflexión pública con empresarios con miras a un futuro en paz para el país.

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Laura Lucía Becerra Elejalde

septiembre 30 de 2022 - 12:21 a. m.

2022-09-30

2022-09-30

Hace un año la junta directiva del Banco de la República inició su proceso de normalización de la política monetaria, con un aumento de 25 puntos básicos (pbs), o 0,25%, que elevó la tasa de interés a 2,0%. Un año después, la tasa de referencia del Emisor ya se ubica en 10%, el pico más alto desde julio de 2008, cuando escaló también a 10% y se mantuvo así por cinco meses.

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La decisión de los miembros de la junta de incrementar en 100 pbs la tasa respondió a varios factores. En primer lugar, por el dato de inflación de agosto, que se situó en 10,8%, por encima del 9,9% anual esperado por el equipo técnico. También que la inflación básica (sin alimentos ni regulados) mantuvo una tendencia creciente y superior a la estimada, y alcanzó el 6,9% anual en dicho mes.

Y además, según la junta del Emisor, las expectativas de inflación de mediano plazo aumentaron y se situaron lejos de la meta de 3%.

Si bien la decisión del Banco responde a una serie de esfuerzos para contener el fenómeno inflacionario que afecta a la economía, también los altos niveles en los tipos de interés están haciendo de la suya en diferentes sectores y escenarios.

Los pequeños empresarios, por ejemplo, han venido sintiendo una mayor presión en sus costos por el nivel que se ha visto este año en las tasas, según explicó Rosmery Quintero, presidente de Acopi, el gremio de las mipymes.

“Esperamos que las tasas comiencen a estabilizarse. A pesar de que Colombia tiene un sistema de garantías bastante representativo, desde las mipymes aún seguimos teniendo dificultades de acceso al crédito. A mayor tasa, el crédito es más costoso, la estructura de costos se aumenta más y los resultados se afectan”, dijo Quintero.

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La dirigente gremial dijo que se esperan algunas afectaciones, pues la última parte del año es un pico alto de producción para casi todos los sectores, y se necesita capital, “porque la rotación de cartera se ha ido deteriorando en el sector empresarial, y se necesita flujo no solo para adquirir materias primas e insumos, sino también para los compromisos laborales y fiscales”. Y destacó además el impacto de las tasas altas en el poder adquisitivo de la ciudadanía.

Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), también destacó que las altas tasas ya afectan la estructura de costos, y el hecho de endeudarse para financiar capital de trabajo o adquirir maquinaria.

“De manera afortunada para los exportados ha habido una buena tasa de cambio que amortiza ese efecto, pero el lío grande es más para quienes venden en el mercado local, y eso tiene que ver con el objetivo del Banco de la República de bajar el consumo, haciendo que los productos sean más costosos, la gente no se endeude para comprarlos, y la demanda se adecue a esa oferta que hay”, dijo Díaz.

Desde la óptica de los comerciantes, el aumento en las tasas del 9% al 10% se percibe como una situación compleja. Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, se refirió a que esta situación hace que sean más costosos los créditos para el sector productivo, y se hacen también más costosos los créditos para el consumo, lo que “desestimula el consumo, las ventas del comercio, y por consiguiente toda la cadena productiva del país se afecta”.

El presidente del gremio de los comerciantes dijo que es una noticia “que se recibe con comprensión, porque es entendible la responsabilidad del banco de luchar contra la inflación en los momentos en que todavía no hay resultados”. Y por otro lado, dijo, es preocupante, en el sentido que el aumento de las tasas de interés afectan el crecimiento y la dinámica económica.

Por otro lado, desde Asobancaria la preocupación está también en el efecto de las tasas sobre la demanda, y su impacto en el crecimiento.

“Con este aumento la política monetaria se vuelve neutral (muy similar a la inflación). El resultado del IPC de septiembre va a ser crucial para determinar el futuro de la política monetaria donde aumentos adicionales serían contractivos de la demanda afectando el crecimiento esperado del 2023. Hay espacio para reducir algunos aranceles que ayuden a revertir la tendencia inflacionaria”, dijo su presidente, Hernándo José Gómez.

Perspectiva a futuro

Para los expertos, por otro lado, la decisión que tomó la junta también manda algunos mensajes, y se espera que para fin de año la tasa llegue al 11%.

“Un tamaño de incremento menor al registrado en las últimas dos reuniones de política, creemos da una señal de proximidad al final del ciclo alcista de tasas”, aseguró Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research para Colombia. La entidad considera que el Emisor podría llevar la tasa de interés a la proximidad del 11,0% este año y las mantendría estables durante la mayoría de 2023.

Desde Pantheon Macroeconomics también se espera más ajuste en el futuro, al menos hasta el 11,0%. “La Junta dijo que dependerá de los datos y esperamos que la inflación se mantenga demasiado alta para estar cómodo durante los próximos meses”, indicó Andrés Abadía, economista jefe de la entidad para Latinoamérica.

Pantheon Macroeconomics considera que el Banco “todavía está rezagado, y con la economía relativamente resistente, los préstamos de consumo aumentando rápidamente y las expectativas de inflación aún avanzando rápidamente hacia el norte, su enfoque cauteloso es una apuesta”.

Laura Lucía Becerra Elejalde
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