La estructura de 800 kilos acumula 20 años de desgaste.

Finalmente, tras las denuncias y los temores de la ciudadanía reportadas por EL COLOMBIANO, la Alcaldía de Medellín decidió desmontar de manera preventiva la famosa plomada de Punto Cero para hacerle mantenimiento preventivo.

La decisión la tomó un equipo de funcionarios de la Secretaría de Infraestructura, Gestión del Riesgo y Bomberos, tras una inspección a la estructura motivada por los reportes de la ciudadanía del evidente deterioro de la plomada y desprendimiento de material. La inspección se realizó el pasado 23 de enero, lo cual forzó el cierre de uno de los carriles del puente de Punto Cero por casi cuatro horas.

La bamboleante estructura –que tiene seis metros de largo, dos de ancho y 800 kilos de peso– presenta la falta de una de sus láminas, mientras que las demás se observan corroídas por más de 20 años de exposición a las inclemencias del tiempo.

La plomada fue instalada en honor al “alcalde cívico” Jorge Molina Moreno y como “adorno” al fundamental intercambio vial que fue entregado el 12 de septiembre de 1997 tras una inversión de más de $15.000 millones, unos $7.000 millones más de lo que se tenía presupuestado en su momento.

Según Adrián Correa, subsecretario de Construcción y Mantenimiento,“la plomada no hace parte estructural del puente, es un elemento que es un referente de ciudad, por lo cual debemos tratarlo y hacerle mantenimiento para una futura instalación”.

Con la decisión preventiva, los más de 75.000 conductores que se movilizan a diario por el intercambio vial pueden transitar tranquilos, pues luego de la caída de láminas y su deterioro manifiesto, muchos ya vaticinaban una tragedia.

El Colombiano