Los continuos escándalos arbitrales y los problemas de salud que aquejan con los años a quienes lo practican, entre las cosas que juegan en contra de este deporte.

La rocambolesca gestión de la Federación Internacional (FIB) amenaza con provocar una medida que dejaría huérfanos a los miles de practicantes de una disciplina muy popular en todo el mundo, olímpico desde la Antigüedad.

“Extremadamente inquieto” después del Congreso de la FIB que tuvo lugar el domingo en Erevan, el Comité Olímpico Internacional (COI) vive un momento de exasperación que le ha llevado a debatir la situación del boxeo en la agenda de su próxima comisión ejecutiva del 5 al 7 de diciembre, confirmó un portavoz a la AFP.

Desde hace ya más de tres años, el COI ha suspendido a la FIB, antes conocida como Federación Internacional de Boxeo Amateur, privándola en mayo de 2019 de organizar las pruebas de boxeo de los Juegos Olímpicos de Tokio en 2020, antes de tomar la misma decisión el pasado mes de junio para los JO-2024 de París.

La instancia del boxeo, desacreditada por los continuos escándalos arbitrales, una deuda abismal y un exdirigente considerado por Estados Unidos como “uno de los líderes del crimen organizado” uzbeko, clamó su voluntad de reformas para revertir la situación y en diciembre de 2020 nombró un nuevo presidente, el ruso Umar Kremlev.

Este emprendedor de 39 años, que dirige una empresa de seguridad privada y que pertenece a un grupo de motoristas pro-Kremlin, encargó una investigación independiente al jurista canadiense Richard McLaren, pero el COI sigue sin estar tranquilo dado los vínculos financieros de Kremlev con Gazprom y su manera de presidir.

Rechazo a votar

El pasado mes de mayo, el dirigente ruso fue reelegido al frente de la FIB sin oposición: su rival, el holandés Boris van der Vorst, fue apartado de la carrera presidencial por unos motivos que solo un mes más tarde desestimó el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), que instó a celebrar nuevas elecciones, algo que rechaza la federación.

Reunidos el domingo en Erevan, sus delegados se pronunciaron en contra de una nueva elección en una reunión celebrada “en condiciones caóticas”, incluido un corte de electricidad en pleno proceso de voto, recordó el COI.

“Durante el congreso, tomé la palabra para decir que nos ridiculizábamos ante el mundo”, explicó a la AFP el presidente de la Federación Francesa de Boxeo, Dominique Nato, lamentando un “enorme desorden” y una “imagen deplorable ante el COI”.

Por otro lado, mientras que la guerra en Ucrania ha supuesto para el deporte ruso una cascada de sanciones y una considerable fragilidad para los deportistas ucranianos, la FIB suspendió el domingo a la Federación Ucraniana invocando una “injerencia política” en la gobernanza de su presidente.

“Después de estos acontecimientos preocupantes, la comisión ejecutiva del COI va a tener que revisar completamente la situación en su próxima reunión”, explicó su portavoz, dejando caer la amenaza de una expulsión pura y simple del programa olímpico.

¿Bajo tutela del COI?

La instancia olímpica parece al límite de su capacidad de presión, después de haber retirado ya el boxeo del programa inicial de Los Angeles-2028 (al igual que la halterofilia y el pentatlon moderno), con la posibilidad de volverlo a incluir en 2023 siempre que la FIB se reconduzca.

“Estoy desesperado cuando veo el riesgo que toma nuestro deporte”, admitió Dominique Nato, para quien “los Juegos es lo que hace atractivo” al boxeo. “Desde 2017-2018, el COI advierte ‘Atención, vamos a tomar medidas...’ Hasta el día que se cumplan estas amenazas”.

Pero para Jean-Loup Chappelet, especialista del olimpismo en la Universidad de Lausana, el boxeo es tan universal y popular, “que el COI intentará todo para mantenerlo” en el programa olímpico.

Este especialista estima que, como último recurso, el COI puede organizar una tutela indirecta del boxeo a la espera de “reconocer otra federación internacional” a la que se unan las federaciones nacionales que mantienen el sueño olímpico, algo que “seguramente ya se está estudiando”.

El COI, que no reconoce deportes sino federaciones internacionales encargadas de organizar las competiciones, ya tiene experiencias similares, recuerda el especialista, cuando “promovió” organizaciones parecidas cuando la escalada y el ‘skateboard’ entraron a formar parte del programa olímpico.