Cicero es el nombre de este avance tecnológico que además persuade y coopera con las personas. Fue probada en Diplomacy, el juego de estrategia.

La compañía Meta presentó este martes Cicero, el primer agente de inteligencia artificial (IA) en lograr un desempeño de nivel humano en el clásico juego de estrategia Diplomacy. Este resultado se dio en la versión en línea del juego (webDiplomacy.net), la cual atrae a algunos de los mejores jugadores en el mundo.

Este avance se logró luego de que esta tecnología participara en el popular juego usando lenguaje natural, lo que lo convierte en un referente para la creación de agentes de IA que puedan cooperar, colaborar y negociar con personas y otros asistentes de este tipo en mundos físicos y virtuales dentro del metaverso.

Por ahora, Cicero no necesariamente se clasifica como un asistente (como Siri o Alexa) que ayuda a un usuario, debido a que es solamente una inteligencia artificial que está respondiendo a las tareas de un videojuego.

¿Cómo lo lograron?

Luego de 40 juegos de dos horas cada uno, en el que participaron 82 jugadores humanos, Cicero logró más del doble del puntaje promedio de otros jugadores. Se ubicó en el 10 % superior de los jugadores que compitieron en más de un juego. Este asistente quedó en el segundo lugar de 19 participantes que jugaron al menos cinco juegos.

Si bien solo es capaz de jugar Diplomacy, la tecnología detrás de él es relevante para muchas otras aplicaciones. Por ejemplo, los asistentes de IA actuales pueden completar tareas simples de preguntas y respuestas, como decir el clima, pero ¿qué pasaría si pudieran mantener una conversación a largo plazo con el objetivo de enseñarte una nueva habilidad?

“Es tan efectivo en el uso del lenguaje natural para negociar con personas en Diplomacy que a menudo los jugadores preferían trabajar con Cicero antes que con otros participantes humanos. Hemos abierto el código para ayudar a la comunidad de IA en general a usar Cicero para impulsar un mayor progreso en la cooperación entre humanos e IA”, explicó Meta a través de un comunicado.

“Diplomacy se ha visto durante décadas como un gran desafío casi imposible en inteligencia artificial porque requiere dominar el arte de comprender las motivaciones y perspectivas de otras personas”.

Es decir, en el juego se deben hacer planes complejos y ajustar estrategias. Además, se usa el lenguaje natural (humano) para llegar a acuerdos con otros, convencerlos de formar asociaciones. En otras palabras, al interior de Cicero hay un modelo de diálogo controlable para Diplomacy junto con un motor de razonamiento estratégico.

“La clave de nuestro logro fue desarrollar nuevas técnicas en la intersección de dos áreas completamente diferentes de investigación de IA: razonamiento estratégico y procesamiento de lenguaje natural. Cicero puede deducir, por ejemplo, que más adelante en el juego necesitará el apoyo de un jugador en particular, y luego diseñar una estrategia para ganar el favor de esa persona, e incluso reconocer los riesgos y oportunidades que ese jugador ve desde su punto de vista particular”.

En cada punto del juego esta IA mira el tablero y su historial de conversaciones, y modela cómo es probable que actúen los otros jugadores. Luego usa este plan para controlar un modelo de lenguaje que puede generar un diálogo de forma libre, informando a otros jugadores de sus planes y proponiendo acciones razonables para los otros jugadores que se coordinan bien con ellos.

Y es que precisamente en Diplomacy los participantes hablan en privado e intentan llegar a acuerdos y alianzas. Los jugadores pueden hacer todo tipo de promesas, pero ninguna de ellas es vinculante.

Una vez finaliza la fase de negociación, los jugadores escriben sus movimientos para el turno y todos se revelan simultáneamente. En ese momento, los jugadores ven quién se mantuvo fiel a su palabra y quién tenía otros planes.

Juan Alcaraz

Periodista. Hago preguntas para entender la realidad. Curioso, muy curioso. Creo en el poder de las historias para intentar comprender la vida.