No es cierto que el Concejo haya negado la posibilidad de trasladar las operaciones del aeropuerto, como lo asegura el alcalde.

El alcalde Daniel Quintero, sus funcionarios y aliados políticos, se “agarraron” de la tragedia ocurrida este lunes en Belén Rosales, en la que fallecieron ocho personas, para polemizar sobre el traslado del aeropuerto Olaya Herrera.

Este martes el alcalde Daniel Quintero escribió en su cuenta de Twitter que presentará “de nuevo la propuesta para mover el aeropuerto Olaya Herrera, construir la segunda pista de Rionegro y el nuevo aeropuerto de carga en San Pedro. Le pido al Pacto de Chuscalito no votar negativo como lo hicieron en 2020”. Antes y después de la declaración de Quintero, su gabinete y algunos pupilos que están apuntándole a la Alcaldía de Medellín, como Alberto Corredor y Juan Carlos Upegui, sugirieron que tragedias como la ocurrida este lunes podrían repetirse por cuenta de la negativa que recibió el proyecto de acuerdo el pasado mes de abril.

Las críticas contra Quintero y su séquito no se hicieron esperar. Primero, por lo que ciudadanos y opositores consideraron sus declaraciones como una instrumentalización de una tragedia con fines politiqueros y segundo porque es falso que en el Concejo se hayan negado al traslado del Olaya Herrera.

El asunto es que la discusión de sacar la operación del Olaya de Medellín nunca se dio oficialmente en el Concejo, como lo aseguran Quintero y sus aliados, y lo que ha tratado de hacer el alcalde –no solo ahora sino desde hace meses– es confundir a la opinión pública deformando los hechos en torno al debate sobre el futuro del Olaya y el predio donde opera.

Lo que aclaró el congresista Daniel Carvalho (quien era concejal al momento de dicha discusión) es que en medio del actual Plan de Desarrollo se acordó que habría un debate público en torno al futuro del Olaya Herrera y su lote, una discusión que es de vieja data en la ciudad pues desde los años 80 se habla sobre la posibilidad de transformar urbanísticamente esta zona. La Alcaldía, precisó Carvalho, prometió que haría una consulta popular sobre el tema, pero nunca cumplió. Lo que sí hizo Quintero en 2021 fue presentar el proyecto de acuerdo para cambiar el Olaya de “Establecimiento público” a “Empresa Industrial y Comercial” (Eice).

En este punto hay que dar contexto: lo que pretendía este proyecto era que la Eice estuviera vinculada al despacho del alcalde. Esa nueva entidad se iba a llamar Empresa de Desarrollo Aeroportuario y Aeronáutico de Medellín-Olaya Herrera y la idea era que tuviera personería y autonomía administrativa, financiera y patrimonial.

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El objetivo de la Eice era generar, gestionar y prestar servicios aeronáuticos y aeroportuarios. Asimismo, la prestación de los servicios públicos necesarios y complementarios para el funcionamiento y administración de aeropuertos, consultoría e interventoría.

El objeto social actual solo está orientado a la administración del lote. Lo que se buscaba entonces con la modificación era poder entrar a nuevas líneas de negocio como la consultoría, la actualización de planes maestros aeroportuarios, servicios en tierra y la administración de labores aeronáuticas mediante la constitución de una nueva empresa pública.

En primer debate en el Concejo el proyecto había pasado la prueba. Sin embargo, previo a la discusión en segundo debate el alcalde Quintero trinó que el Olaya Herrera se convertiría en un “central park” y empezó a generar todo tipo de ruido sobre el futuro de los 1,12 millones de metros cuadrados que hoy conforman el aeropuerto, algo que no figuraba por ninguna parte en el proyecto de acuerdo por lo que finalmente la votación de los concejales le cerró la puerta a la propuesta que buscaba cambiar naturaleza de la entidad. La votación final fue 12 votos negativos contra ocho a favor. Curiosamente Albert Corredor, uno de los salió a trinar desde este lunes culpando a los opositores en medio de la tragedia aérea, no quiso votar, a pesar de ser uno de los ponentes del proyecto y a pesar de que le preguntaron dos veces por su voto.

Lo que es pertinente aclarar sobre este asunto, según Carvalho y el concejal Luis Bernardo Vélez, quienes entonces votaron negativo, es que esa iniciativa perdió en el Concejo por la falta de transparencia que evidenció Quintero y en ningún momento dicha propuesta incluyó la posibilidad de traslado del Olaya Herrera. Es más, el plan de discusión del proyecto de traslado ni siquiera ha sido implementado por parte de la Alcaldía. Todo esto consta en documentos, actas y sesiones del Concejo, empezando por el mismo documento del proyecto de acuerdo.

El problema del ruido que genera Quintero alrededor del debate sobre el futuro del Olaya es que empantana un debate que sí es necesario dar y que incluso tiene argumentos sólidos que hacen viable y hasta necesaria una eventual reubicación. De hecho, el gobernador Aníbal Gaviria hizo un nuevo llamó la atención del gobierno nacional para que acelere la construcción de la segunda pista del José María Córdoba y para que se ejecute el traslado del aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, para reducir la posibilidad de que situaciones similares tan lamentables.

Gaviria también concordó en que algunas opciones viables para un eventual traslado del aeropuerto es llevarlo a alguna subregión cercana. Algunas opciones que se han puesto sobre la mesa es el traslado a San Felix, San Pedro o Santa Fe de Antioquia.

Sin embargo, tal como lo afirma Luis Bernardo Vélez, este no es un debate que pueda hacerse a las carreras ni atendiendo a riñas políticas con fines electorales, como asegura Vélez que es el objetivo de Quintero. Y lo dice por varias razones. Una de ellas es que la concesionaria actual del aeropuerto, Airplan, es la que debe decir si tiene la capacidad o el interés para hacer el traslado, porque todavía tiene un contrato vigente que va hasta 2033. Y segundo, porque, según el concejal, la ubicación del gigantesco predio y las implicaciones jurídicas y urbanísticas que se derivarían de una eventual salida de la operación del aeropuerto y un nuevo uso en la zona exige una discusión de toda la ciudadanía y expertos.

Y Vélez considera que el escenario para dar este debate es en medio de la actualización del POT, algo que le corresponderá liderar al próximo alcalde de Medellín.

Finalmente, y para acallar otro ruido que el propio alcalde se encargó de generar en torno a la tragedia de este lunes, Miguel Camacho, director técnico de investigaciones de accidentes de la Aeronáutica Civil, negó que en el accidente que cobró ocho vidas la ubicación y características del aeropuerto hayan tenido incidencia en el hecho.

En conclusión, es importante debatir la posibilidad del traslado del Olaya, pero no en los términos que plantean Quintero y sus aliados.

Juan Felipe Zuleta Valencia

Soy periodista porque es la forma que encontré para enseñarle a mi hija que todos los días hay historias que valen la pena escuchar y contar.