El ente de control calculó un presunto detrimento patrimonial de $26.186 millones.

La Contraloría General de Antioquia abrió un proceso de responsabilidad fiscal para dar con los culpables de los retrasos en la cicloruta de Oriente, uno de los proyectos bandera del exgobernador Luis Pérez y que terminó convertido en un millonario elefante blanco.

A través de un comunicado, el ente precisó que calculó un presunto detrimento patrimonial de $26.186 millones, derivado del convenio interadministrativo que firmó Indeportes Antioquia con la Empresa de Vivienda e Infraestructura de Antioquia (Viva) en 2017.

“Luego de una denuncia interpuesta por la ciudadanía, se realizó evaluación en campo por un equipo interdisciplinario que en la auditoría evidenció presuntas debilidades a lo largo del proceso precontractual, mostrando fallas en el diagnóstico y los estudios previos, finalmente impidiendo que la obra no cumpla con el objeto para el cual fue proyectada”, planteó el ente fiscal.

Según informó la Contraloría, de los 23,6 kilómetros que componen el proyecto, solamente se han ejecutado 6,5 kilómetros y otros 2,25 kilómetros quedaron a medio hacer. Bajo esos cálculos, pese a haber iniciado desde 2017, la obra solo tiene un escaso 37,2% de ejecución.

En medio de ese panorama, el órgano señaló además tener indicios de que la interventoría del proyecto no habría hecho bien su labor de supervisión y que el proyecto también arrastraría falencias desde su etapa de estudio.

“Es importante resaltar que estos presuntos hallazgos surgen como sustento a unos estudios deficientes por parte de Devimed y que no fueron analizados debidamente por Indeportes, Viva y la interventoría del proyecto”, agregó la institución.

Jacobo Betancur Peláez

Comunicador social y periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana, especializado en la investigación de temáticas locales. También cubro temas relacionados con salud, historia y ciencia.