Una década estuvo el consorcio al frente de las obras de la central hidroeléctricas

El consorcio CCC Ituango, que llegó hace 10 años para construir el proyecto energético más ambicioso del país, se despidió de sus colaboradores con una corta, aunque emotiva, comunicación. En la despedida, el consorcio recordó los momentos más complejos de la construcción, como en 2018, crisis en la que el proyecto se salió de las manos y pudo colapsar.

A paso seguido de recordar ese momento aciago, que también recuerdan amargamente aguas abajo del proyecto, el consorcio agradeció a sus operarios por haber sacado la hidroeléctrica de sus momentos más difíciles. “Pero su valentía fue determinante para llegar a la cota segura de la presa y posteriormente reconstruir obras en la casa de máquinas y otros frentes del proyecto, valentía que hoy también permite que el proyecto se encuentre a punto de generar la energía tan esperada por todos los colombianos”, reza el comunicado.

El consorcio está conformado por las firmas Camargo Correa Infra, Conconcreto y Coninsa Ramón H. La carta dice que en estos diez año se trabajó para proteger a los habitantes de las zonas aledañas al proyecto, los más afectados por la obra. “Hemos orientado nuestras acciones privilegiando la vida, el medio ambiente y el proyecto, en su orden, y es por ello que no tuvimos ninguna pérdida humana en este proceso de atención de la contingencia y recuperación del proyecto, y podemos mirarlos a todos ustedes a los ojos y sentirnos una familia”, dice luego el comunicado.

Pero no se puede pasar por alto que varias de las comunidades aguas abajo recuerdan la creciente del Cauca que provocó el colapso de un túnel de Hidroituango. El agua bajó con furia y se llevó puentes y casas consigo. En Puerto Valdivia, por ejemplo, la gente reniega del proyecto y dice que vive en constante zozobra. Durante el simulacro de evacuación que hizo EPM el 15 de noviembre, varias comunidades, incluidas de Valdivia y Tarazá, salieron a protestar contra Hidroituango.

Dejando esas polémicas atrás, el consorcio reconoció el “coraje” de las personas que pusieron “el pecho” a las dificultades de la obra. “El legado que todos nosotros dejamos hoy, es que seremos recordados por todo Colombia como el equipo que le puso el pecho a las dificultades en la obra civil de este megaproyecto y gracias a ese esfuerzo y coraje, el país tendrá más capacidad para iluminar cada región”, dice la carta.

El contrato de CCC va hasta el próximo 30 de noviembre. Su salida, sin duda, marcará parte de la historia de la hidroeléctrica.

El Colombiano