En las últimas dos décadas estas se han transformado, para bien o para mal. Un panorama de su actualidad.

En Colombia hay 41.8 millones de usuarios activos en redes sociales mensualmente: eso se traduce en que el 81% de la población total del país utiliza Facebook, Instagram, Tiktok, Twitter o cualquiera de las tantas redes disponibles. Así lo reveló el más reciente informe de WeAreSocial y Hootsuite 2022 en febrero pasado.

De alguna manera la dinámica de estas plataformas de interacción social ha sido marcada por el público más joven: las descubren y van trazando el camino. Crecen a la par con ellas. Este año, por ejemplo, Facebook, una de las más maduras, cumplió la mayoría de edad. Una persona que hace 18 años tenía 14 cuando abrió su cuenta en la actualidad ronda los 32. Los primeros colonos de las redes sociales han sido los más adolescentes.

Ferran Lalueza, profesor de Comunicación y Social Media de la Universidad Oberta de Cataluña, dijo que a partir de la popularidad que estos jóvenes hacen de una red social, el público más adulto (papás y abuelos) y las empresas acaban desembarcando en ellas con la idea de que si no están ahí pareciera que están “absolutamente desfasados” o son unos dinosaurios.

“Facebook está absolutamente envejecida y sus usuarios tienden a estarlo también las personas aquí son de cierta edad que les resulta cómodo estar en este espacio porque tienen la gente y las instituciones que les interesa, se acostumbraron, acomodaron y la curva de aprendizaje para migrar a otra red social les da cierto vértigo”, dijo Lalueza.

La evolución

Hablando de dinosaurios y cambios, en los inicios de las redes prácticamente solo se compartían textos. Con la aparición de Instagram en 2010 la imagen (fotos y videos) tomó protagonismo. En ese proceso de transformación, los elementos característicos de algunas de a poco se fueron diluyendo para darle entrada a otras funcionalidades y modificar, de alguna manera, su vocación. Comenzó a verse una similitud: una homogeneización.

Entonces ahí fue cuando en 2017 la extensión de los trinos en Twitter pasaron de 140 caracteres a 280 para no quedar atrás con lo que se hace en Facebook. O en Instagram cuando la fotografía pasó a un segundo plano ante la aparición de los formatos efímeros: llegan las historias (2015), una herencia de Snapchat, algo con lo que la compañía intentó agregar un elemento diferenciador, porque es contenidos que se ve en un determinado plazo de tiempo que por lo general es 24 horas. O los videos cortos de TikTok que llegaron a Instagram con el nombre de Reels (2020) y a YouTube con los Shorts (2020). Lo que sí han logrado estandarizar en todos estos años ha sido la forma de consumo que es vertical: el scroll, ese vacío infinito donde se inicia, pero nunca se finaliza.

“De algún modo esa evolución responde también a un punto de saturación, porque se consume gran parte del día, ellas han buscado cómo ser más atractivas para conseguir esa atención y claramente los elementos audiovisuales han sido importantes, en definitiva nos entran mejor los contenidos por las imágenes que por el texto”, agregó Lalueza.

Para Juan Carlos Mejía Llano, consultor de marketing digital, todas las redes sociales en su proporción han aportado al gran impacto que tienen hoy. Las pioneras fueron un hito: Facebook creó en 2009 el ‘Me gusta’ que permite expresar esa emoción, mientras que en Twitter nació (2007) el concepto de hashtag (numeral) que con el tiempo fue replicado por otras como Facebook, Instagram, TikTok y YouTube.

¿Para qué han servido?

De acuerdo con Mejía, de las principales redes sociales hay unas que solo se usan en momentos de ocio (Facebook, Instagram y TikTok, otra pesa más en momentos laborales y es Linkedin, pero existe un grupo que combina los dos entornos (ocio y laboral) y son Twitter, YouTube y Pinterest.

También se puede hablar de otros tres tipos de característica que las diferencian. Unas tienen un aspecto generacional: aquí son los jóvenes los más ávidos de descubrir nuevas redes en las que encuentran su propio espacio y los adultos les van pisando los talones. El hallazgo más reciente es BeReal.

Otro es que son generalistas: todos los temas tienen cabida, hay contenidos educativos, informativos y de entretenimiento. Sobresalen por intentar maximizar el número de usuarios y tenerlos conectados el mayor tiempo. Y un tercer aspecto es el punto en el que se encuentran en el ciclo de vida. En este punto están las emergentes y las que están en un punto de madurez y consolidación alto, pero eso no significa que vayan a durar para siempre, pueden perder su atractivo como está pasando con Facebook.

Si algo han aportado las redes a la humanidad en las últimas dos décadas ha sido a promover la interacción social (también la interacción económica), de tal forma que esa necesidad básica del ser humano de comunicarse ellas la han asumido con estos canales digitales. Y con esto está de acuerdo David Orrego, consultor de estrategia digital, quien dijo que las redes sociales han servido para todo: tanto para destruir, como para construir.

“Cuando se les da un buen uso, se pueden crear conexiones, negocios de productos y servicios, comunidades, nuevas formas de aprendizaje. Desde el lado negativo también ha servido para crear crisis mediáticas, promover discursos de odio y hasta guerras cibernéticas”, dijo Orrego.

La gran batalla en los últimos años respecto a los inicios de las redes sociales ha sido lograr que el usuario se mantenga activo. Es decir, en un principio estas plataformas eran sobre todo un escaparate para que unos pocos se mostraran y el resto se dedicaba a compartir el contenido que estos producían. Sin embargo, con el tiempo las cosas cambiaron: ahora todos producen.

Desde esa perspectiva, su funcionamiento se ha convertido en algo mucho más fácil e intuitivo para que los contenidos puedan ser más visibles para otras personas, lo que los anima a seguir produciendo. Se pasó entonces de ser solo consumidores de lo que producen los llamados influencer, a ser consumidores y productores al mismo tiempo. Y ahí vamos.

FACEBOOK

De ser la red social hegemónica, pasó a convertirse en una plataforma poco interesante para muchos usuarios. “Está en caída libre”, dijo el profesor Ferran Lalueza. La gente que está aquí es, sobre todo, adultos (papás, abuelos) a los que les da cierta pereza buscar otros entornos digitales para compartir sus contenidos, permanecen allí más por inercia que por otra cosa. Es fuerte en los estratos medio y medio bajo, o con un nivel educativo no muy alto. Facebook, que en Colombia suma 35 millones de usuarios activos, se mantiene viva por el apoyo que recibe del conglomerado de plataformas de Meta (Instagram, WhatsApp) que de alguna manera crea ciertas sinergias. Ha incorporado ciertos elementos como las historias, pero no ha marcado tendencia desde, prácticamente, su creación en 2004.

TWITTER

Está en un momento de ebullición absoluta por la compra de Elon Musk y los primeros movimientos que ha dado: ha perdido grandes anunciantes como General Motors y Volkswagen. Está perdiendo su esencia a lo que fue en sus inicios: mayor extensión de los textos, prácticamente es ilimitada (hilos); deja incorporar imágenes y links; y editar los trinos. Ante este panorama, va hacia una homogeneización que la está desnaturalizando. Sigue siendo la reina de los contenidos tóxicos, aquí hay gente del mundo del periodismo, la política, grandes corporaciones y una inmensa fauna de trolls que aprovechan el anonimato para molestar a otros. Esta plataforma que suma 4 millones de usuarios activos en el país tiene dos vocaciones: que es pública y entrega información en tiempo real.

INSTAGRAM

Al principio era para gente amante a la fotografía que quería compartir sus imágenes. Con el tiempo se convirtió en una red donde todo tiene cabida (generalista). Vivió un antes y después cuando Meta la compró en 2012 y le incorporó funciones de otras como las historias (idea original de Snapchat). En ese tránsito los contenidos pasaron de ser solo fotos para ser complementados con formatos como el video corto y los en vivo. Aquí están, sobre todo, los famosos, los mismos que la hacen una red atractiva para muchos usuarios. Las personalidades relevantes encuentran en esta plataforma una fuente de ingresos. En sus inicios fue muy esteticista (fotos muy producidas), pero con la aparición de TikTok eso se fue diluyendo y los contenidos pasaron a ser más espontáneos. En Colombia hay 18 millones de usuarios activos.

YOUTUBE

Nació el 14 de febrero de 2005 como algo distinto a una red social, fue más una plataforma para compartir contenido audiovisual, sin embargo, poco a poco ha ido incorporando algunos elementos que la comenzaron a definir como una red social: esos aspectos son el poder tener un perfil e interactuar con otros por medio de los chats de los en vivo. Los llamados “youtubers” han sido los que le han dado una gran masa de seguidores que se traducen en rendimiento económico y que sea atractiva para las marcas: en Colombia la usan 30 millones de usuarios al mes. La consumen, más que todo, los adolescentes, pero lógicamente es muy generalista porque es un gran repositorio de contenidos de todo tipo. No ha tenido mucha evolución más allá de la incorporación de los Short (videos cortos) hace dos años.

TWICH

Nació como una plataforma para compartir transmisiones de partidas de videojuegos, pero en los últimos años amplió su alcance: se ha convertido en un espacio clave para ver retransmisiones en streaming en cualquier ámbito (político, entretenimiento, deportes). Hay empresas que empezaron a explorar esta plataforma. No ha tenido mucha evolución por ser tan nueva (lanzada en 2011, su característica diferencial: los contenidos son efímeros, no se recuperan después, algo muy parecido a lo que ofrece la televisión convencional. La gente que consume Twitch es más que todo un público adolescente aficionado a los videojuegos. Aquí se ve un gran desequilibrio en el sentido de que hay mucha diferencia entre los creadores de contenidos y los espectadores: a diferencia de otras, aquí no todos son creadores.

TICKTOCK

Es la que tiene mayor potencial de crecimiento y consolidación, de hecho es la que más pone a pensar a Meta y Twitter. Lo que comenzó en 2016 como una plataforma para compartir retos de baile y mímicas de canciones, pasó a ser un espacio en el que se ven también contenidos educativos e informativos, pero sin perder su dinamismo y frescura que la caracterizó desde el primer momento. Uno de sus fuertes es el algoritmo: logra un match perfecto entre el gusto del usuario y lo que le ofrece. Su público ya no solo son niños y adolescentes, debido a que después de la pandemia se produjo una ampliación de la base de usuarios. La única evolución que ha tenido (por ser tan nueva) es que permite publicar videos más largos para competirle a YouTube y Facebook. Tiene 13 millones de usuarios activos en Colombia.

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BEREAL

Combate el postureo (comportamiento poco natural) y trae un aire fresco para mostrarse tal cual es y no como le gustaría ser. Esa es su filosofía. Sin embargo, en esos dos minutos que se tiene para compartir lo que se está haciendo se presenta un riesgo, sobre todo, en la gente más joven: una falta de reflexión respecto a si lo que se va a publicar es compartible o no, y que más adelante se pueda arrepentir. Están adolescentes y universitarios, la última colonia del actual ciclo de las redes sociales; los adultos y empresas no han desembarcado en esta plataforma que apareció en 2020. Unas de las polémicas que ha enfrentado es el tema de seguridad por la exposición de los lugares donde se toman las fotografías. Hasta septiembre pasado la habían descargado 6.8 millones de personas en todo el mundo.

KWAI

De las grandes plataformas, es la menos conocida y eso hace que tenga pocas opciones de convertirse en una más masiva. Se lanzó en 2012 y la consume un público más bien joven-adulto en comparación con otras redes sociales, pero no es el de Facebook. Tiene un tono de entretenimiento (más hacia los memes) y las personas que predominan aquí son los centennials (usuarios nacidos entre los años 1997 y 2012). Ante la falta de reconocimiento, Kwai sigue buscando ese punto de equilibrio, una esperanza que ve en las últimas generaciones que buscan maneras distintas para interacturar. De sus recientes novedades es que se pueden ver capítulos de telenovelas o miniseries a través de videos cortos de 40 a 80 segundos. En el país la app llega a los 3 millones de usuarios activos diarios.

OTRAS QUE VIENEN EN CAMINO

Ante las crisis, algunas plataformas pareciera que se están conviertiendo en un sustitutivo de las gigantes. La red social Mastodon, creada en 2016, tiene unas 4.5 millones de cuentas de usuarios y ha visto crecer sus participantes desde que Elon Musk compró la plataforma Twitter: tiene más de 1 millón de usuarios activos mensuales y ha sumado 489.003 nuevos usuarios desde el 27 de octubre, según informó su fundador Eugen Rochko. Otras plataformas que también vienen ganando terreno, de manera lenta pero ya aparecen en los primeros lugares de las tiendas de descargas son Discord, TextNow y Life360.

Juan Alcaraz

Periodista. Hago preguntas para entender la realidad. Curioso, muy curioso. Creo en el poder de las historias para intentar comprender la vida.